Si esta noche me dijeras

dark-maiden

Poeta fiel al portal
Y si esta noche me dijeras:
ven, pues no quiero caer al
abismo de la luna.
Yo te diría: voy, descalza sobre el infierno
y a ciegas por el precipicio.

Si me dijeras: yo te nombro constelación
porque compites con las astros de la creación.
Yo te diría: tú eres mi luz, y en torno a ella
he de rotar eternamente hasta que el infinito
se una al final, y las estrellas ardan en pedazos
candentes de onírica fortuna.

Puedo vagar sin el éter del que me alimento,
pues tus ojos son mi subsistencia, mi exilio,
mi paraíso y mi deseado ostracismo.

Mi fortaleza ha sido derrumbada a golpes
de pasión, a impulsos de mártirio por los
que firmaría un tratado para poderlos
combatir hasta la eternidad.

Y si esta noche me pidieras que arrebatese
la incandescencia de los soles, yo sucumbiría
ante los deseos que tu alma me impone.

Tus labios me han condenado a cultivar
tus tierras con mi cariño, pero es tan profundo
este manantial de pasiones, que los campos
se ahogan ante la inundación de mi soberana devoción.
 
Última edición:
Apasionado poema nos compartes con ardientes imágenes que proclaman la absoluta rendición a ese amor que te arrebata.

Coraznsaltarn.gif
 
Y si esta noche me dijeras:
ven, pues no quiero caer al
abismo de la luna.
Yo te diría: voy, descalza sobre el infierno
y a ciegas por el precipicio.

Si me dijeras: yo te nombro constelación
porque compites con las astros de la creación.
Yo te diría: tú eres mi luz, y en torno a ella
he de rotar eternamente hasta que el infinito
se una al final, y las estrellas ardan en pedazos
candentes de onírica fortuna.

Puedo vagar sin el éter del que me alimento,
pues tus ojos son mi subsistencia, mi exilio,
mi paraíso y mi deseado ostracismo.

Mi fortaleza ha sido derrumbada a golpes
de pasión, a impulsos de mártirio por los
que firmaría un tratado para poderlos
combatir hasta la eternidad.

Y si esta noche me pidieras que arrebatese
la incandescencia de los soles, yo sucumbiría
ante los deseos que tu alma me impone.

Tus labios me han condenado a cultivar
tus tierras con mi cariño, pero es tan profundo
este manantial de pasiones, que los campos
se ahogan ante la inundación de mi soberana devoción.
Apasionados versos en ritual de entrega, bordados de hermosas imágenes plenas de sentires, cariños.
 
Un poema inédito, nunca antes visto. Prodigioso.
Inocente y vigoroso.
Como una limonada con azúcar moreno.
Es muy ácido, pero reconfortante.
Yo soy parecido a una naranja. Quizá tengamos mucho en común.
 
Y si esta noche me dijeras:
ven, pues no quiero caer al
abismo de la luna.
Yo te diría: voy, descalza sobre el infierno
y a ciegas por el precipicio.

Si me dijeras: yo te nombro constelación
porque compites con las astros de la creación.
Yo te diría: tú eres mi luz, y en torno a ella
he de rotar eternamente hasta que el infinito
se una al final, y las estrellas ardan en pedazos
candentes de onírica fortuna.

Puedo vagar sin el éter del que me alimento,
pues tus ojos son mi subsistencia, mi exilio,
mi paraíso y mi deseado ostracismo.

Mi fortaleza ha sido derrumbada a golpes
de pasión, a impulsos de mártirio por los
que firmaría un tratado para poderlos
combatir hasta la eternidad.

Y si esta noche me pidieras que arrebatese
la incandescencia de los soles, yo sucumbiría
ante los deseos que tu alma me impone.

Tus labios me han condenado a cultivar
tus tierras con mi cariño, pero es tan profundo
este manantial de pasiones, que los campos
se ahogan ante la inundación de mi soberana devoción.

Plantear esa devocion y dejar reposar ese
instinto que busca en la noche la calma
de esas pasiones que han sido encontradas.
una especial poesia que deja preambulos de
amor y desnudez de sinceridad plena.
excelente. saludos de luzyabsenta
 
Plantear esa devocion y dejar reposar ese
instinto que busca en la noche la calma
de esas pasiones que han sido encontradas.
una especial poesia que deja preambulos de
amor y desnudez de sinceridad plena.
excelente. saludos de luzyabsenta

Para mí el amor es devoción por el ser amado, de la mano de una intensa admiración que deja a los versos sin palabras.
Muchas gracias poeta.
Un saludo.
 
Apasionado poema nos compartes con ardientes imágenes que proclaman la absoluta rendición a ese amor que te arrebata.

Coraznsaltarn.gif


El amor nos arrebata la razón sin ninguna piedad, y cuando eso ocurre nos damos cuenta de que la vida se compone de pequeños fragmentos de intenso placer.
Gracias por comentar mi poema.
Un abrazo.
 
Y si esta noche me dijeras:
ven, pues no quiero caer al
abismo de la luna.
Yo te diría: voy, descalza sobre el infierno
y a ciegas por el precipicio.

Si me dijeras: yo te nombro constelación
porque compites con las astros de la creación.
Yo te diría: tú eres mi luz, y en torno a ella
he de rotar eternamente hasta que el infinito
se una al final, y las estrellas ardan en pedazos
candentes de onírica fortuna.

Puedo vagar sin el éter del que me alimento,
pues tus ojos son mi subsistencia, mi exilio,
mi paraíso y mi deseado ostracismo.

Mi fortaleza ha sido derrumbada a golpes
de pasión, a impulsos de mártirio por los
que firmaría un tratado para poderlos
combatir hasta la eternidad.

Y si esta noche me pidieras que arrebatese
la incandescencia de los soles, yo sucumbiría
ante los deseos que tu alma me impone.

Tus labios me han condenado a cultivar
tus tierras con mi cariño, pero es tan profundo
este manantial de pasiones, que los campos
se ahogan ante la inundación de mi soberana devoción.
Bello, sentido, romántico e intenso poema de amor amiga dark-maiden, me ha gustado mucho. Abrazote vuela. Paco.
 
Y si esta noche me dijeras:
ven, pues no quiero caer al
abismo de la luna.
Yo te diría: voy, descalza sobre el infierno
y a ciegas por el precipicio.

Si me dijeras: yo te nombro constelación
porque compites con las astros de la creación.
Yo te diría: tú eres mi luz, y en torno a ella
he de rotar eternamente hasta que el infinito
se una al final, y las estrellas ardan en pedazos
candentes de onírica fortuna.

Puedo vagar sin el éter del que me alimento,
pues tus ojos son mi subsistencia, mi exilio,
mi paraíso y mi deseado ostracismo.

Mi fortaleza ha sido derrumbada a golpes
de pasión, a impulsos de mártirio por los
que firmaría un tratado para poderlos
combatir hasta la eternidad.

Y si esta noche me pidieras que arrebatase
la incandescencia de los soles, yo sucumbiría
ante los deseos que tu alma me impone.

Tus labios me han condenado a cultivar
tus tierras con mi cariño, pero es tan profundo
este manantial de pasiones, que los campos
se ahogan ante la inundación de mi soberana devoción.
Amoroso y bello ese anhelo que crea imágenes para el acercamiento. Me ha encantado. Saludos cordiales.
 
Y si esta noche me dijeras:
ven, pues no quiero caer al
abismo de la luna.
Yo te diría: voy, descalza sobre el infierno
y a ciegas por el precipicio.

Si me dijeras: yo te nombro constelación
porque compites con las astros de la creación.
Yo te diría: tú eres mi luz, y en torno a ella
he de rotar eternamente hasta que el infinito
se una al final, y las estrellas ardan en pedazos
candentes de onírica fortuna.

Puedo vagar sin el éter del que me alimento,
pues tus ojos son mi subsistencia, mi exilio,
mi paraíso y mi deseado ostracismo.

Mi fortaleza ha sido derrumbada a golpes
de pasión, a impulsos de mártirio por los
que firmaría un tratado para poderlos
combatir hasta la eternidad.

Y si esta noche me pidieras que arrebatese
la incandescencia de los soles, yo sucumbiría
ante los deseos que tu alma me impone.

Tus labios me han condenado a cultivar
tus tierras con mi cariño, pero es tan profundo
este manantial de pasiones, que los campos
se ahogan ante la inundación de mi soberana devoción.


Un amor infinito que se consume en la hoguera de estrellas lenta y penitentemente. Saludos cordiales para ti dark-maiden.
 
Y si esta noche me dijeras:
ven, pues no quiero caer al
abismo de la luna.
Yo te diría: voy, descalza sobre el infierno
y a ciegas por el precipicio.

Si me dijeras: yo te nombro constelación
porque compites con las astros de la creación.
Yo te diría: tú eres mi luz, y en torno a ella
he de rotar eternamente hasta que el infinito
se una al final, y las estrellas ardan en pedazos
candentes de onírica fortuna.

Puedo vagar sin el éter del que me alimento,
pues tus ojos son mi subsistencia, mi exilio,
mi paraíso y mi deseado ostracismo.

Mi fortaleza ha sido derrumbada a golpes
de pasión, a impulsos de mártirio por los
que firmaría un tratado para poderlos
combatir hasta la eternidad.

Y si esta noche me pidieras que arrebatese
la incandescencia de los soles, yo sucumbiría
ante los deseos que tu alma me impone.

Tus labios me han condenado a cultivar
tus tierras con mi cariño, pero es tan profundo
este manantial de pasiones, que los campos
se ahogan ante la inundación de mi soberana devoción.
Cómo sucumbe ante ese amor creando tan bellas imágenes. Un saludo muy cordial
 

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