Ezegaleon
Poeta recién llegado
I
Si estuvieras aquí,
me doblaría sobre tu espalda,
acercándote a mí,
acomodando tu pelo hacia el costado.
Te despertaría, y no sé,
no sé por qué lo haría.
Si estuvieras aquí,
si la noche no fuera tan fría.
Algunos susurros, tal vez,
a tus oídos se acercarían,
Una caricia a toda tu piel,
bajo la sábana, escondida.
Estando incómodos de envolturas,
la ropa que nos sobra quitaría.
Si estuvieras junto a mí,
la noche jamás despertaría.
Te atraparé con tanta fuerza,
y sin embargo no te lastimaría.
Invetaremos un sueño de los dos,
y te haré para siempre mía.
Enredándonos tú y yo,
nuestros cuerpos se perderían.
Si tú estuvieras aquí,
no imaginas lo que te haría.
Tan en tu interior,
tan mía, mía, mía.
Por tenerte junto a mí,
no sé qué no daría.
Si estuvieras aquí,
me doblaría sobre tu espalda,
acercándote a mí,
acomodando tu pelo hacia el costado.
Te despertaría, y no sé,
no sé por qué lo haría.
Si estuvieras aquí,
si la noche no fuera tan fría.
Algunos susurros, tal vez,
a tus oídos se acercarían,
Una caricia a toda tu piel,
bajo la sábana, escondida.
Estando incómodos de envolturas,
la ropa que nos sobra quitaría.
Si estuvieras junto a mí,
la noche jamás despertaría.
Te atraparé con tanta fuerza,
y sin embargo no te lastimaría.
Invetaremos un sueño de los dos,
y te haré para siempre mía.
Enredándonos tú y yo,
nuestros cuerpos se perderían.
Si tú estuvieras aquí,
no imaginas lo que te haría.
Tan en tu interior,
tan mía, mía, mía.
Por tenerte junto a mí,
no sé qué no daría.