John Mejía
Poeta asiduo al portal
Y qué si hoy quisiera robarte del rostro un beso,
si mi pensar se derramara como cascada en tu pecho,
si mi aliento se mezclara en lo mentolado de tu boca,
si mis manos pasaran rozando tu espalda.
Qué sería, si tu cuerpo se entregara a placer,
si unos ojos vieran tus prendas caer,
y el humor de tus muslos poder olfatear,
y en tu aposento de Diosa hacerte vibrar…
Qué sería domar su belleza,
dibujarle caricias invisibles,
y ver un figurín de placer,
en cada rincón de su escultura.
Qué sería retar a lo ordinario,
con un destello de su hermosura,
y cegar a estos ojos poetas,
en noches de larga espera…
Sería entonces la cumbre de buena fortuna,
ni el oro y la plata lo logran,
porque querer tenerte es algo exquisito,
innato, no me preguntes por qué…