E.M Romeo
Poeta recién llegado
Si fuera tú,
no vería el cielo,
las estrellas o la luna,
ni siquiera las nubes
con infinitas formas.
Si fuera tú,
no vería el amanecer,
el atardecer o el anochecer,
ni siquiera los arboles
en la primavera florecer.
Si fuera tú,
no vería nada más que un espejo,
porque sin duda tu reflejo,
es la segunda cosa más bella
en el mundo entero.
Si fuera tú,
no caminaría acompañado,
no hablaría con alguien más,
ni siquiera me atrevería
al viento una palabra más murmurar.
Si fuera tú,
caminaría solitario por un parque
y hablaría en silencio conmigo mismo,
porque, después de todo,
mi yo interno seguiría siendo tu voz,
la que me estremece,
la única voz que desearía escuchar
y la que deseo nadie más lo haga en mi lugar.
Sin embargo, seré realista,
pues ni yo puedo ser tú,
ni tú puedes ser yo;
tus manos, pies, ojos, boca,
en fin tu cuerpo entero, no es el mío.
Lo único que puedo hacer
es quedarme en silencio,
ver como miras hacia el cielo,
ves las estrellas, la luna, las nubes
y les buscas de una infinidad de formas
la que más te gusta.
Ver como buscas el amanecer,
el atardecer y el anochecer,
y en cualquier día del año
los retoños florecer.
Ver como hablas con las personas
en la calle, en un parque y esperas
que hasta el viento te hable.
Siendo realista,
lo único que haré,
es amarte.
no vería el cielo,
las estrellas o la luna,
ni siquiera las nubes
con infinitas formas.
Si fuera tú,
no vería el amanecer,
el atardecer o el anochecer,
ni siquiera los arboles
en la primavera florecer.
Si fuera tú,
no vería nada más que un espejo,
porque sin duda tu reflejo,
es la segunda cosa más bella
en el mundo entero.
Si fuera tú,
no caminaría acompañado,
no hablaría con alguien más,
ni siquiera me atrevería
al viento una palabra más murmurar.
Si fuera tú,
caminaría solitario por un parque
y hablaría en silencio conmigo mismo,
porque, después de todo,
mi yo interno seguiría siendo tu voz,
la que me estremece,
la única voz que desearía escuchar
y la que deseo nadie más lo haga en mi lugar.
Sin embargo, seré realista,
pues ni yo puedo ser tú,
ni tú puedes ser yo;
tus manos, pies, ojos, boca,
en fin tu cuerpo entero, no es el mío.
Lo único que puedo hacer
es quedarme en silencio,
ver como miras hacia el cielo,
ves las estrellas, la luna, las nubes
y les buscas de una infinidad de formas
la que más te gusta.
Ver como buscas el amanecer,
el atardecer y el anochecer,
y en cualquier día del año
los retoños florecer.
Ver como hablas con las personas
en la calle, en un parque y esperas
que hasta el viento te hable.
Siendo realista,
lo único que haré,
es amarte.