Si fuera el ángel que te guarda,
si fuera tu sueño de cada día,
el amanecer que tus ojos miran
o la sábana que tu cuerpo abriga...
no sería esta pena dueña de mi alma
y sí el amor que mi ser te guarda.
Si no fuera tu soñar de cada día,
ni ángel,
ni amanecer,
ni sábana,
al menos déjame ser...
la nada tibia.
Luis
Derechos reservados
si fuera tu sueño de cada día,
el amanecer que tus ojos miran
o la sábana que tu cuerpo abriga...
no sería esta pena dueña de mi alma
y sí el amor que mi ser te guarda.
Si no fuera tu soñar de cada día,
ni ángel,
ni amanecer,
ni sábana,
al menos déjame ser...
la nada tibia.
Luis
Derechos reservados
Última edición: