Rey de la Patagonia
Poeta adicto al portal
Si fueran las estrellas lágrimas
esta noche,
si fuera el silencio negro,
el canto de tu ausencia,
si se quedarán consteladas las mías,
tendrías el mar que te e jurado.
EL barquero, inconsciente de mi dolor,
me traslada de tu isla,
a estas sombras,
lleva mis huesos y mi piel,
lleva mis besos muertos,
mi alma se quedó donde tu habitas.
Nadie me despide,
tu escondes la mano,
y me doy cuenta,
tu pones la espalda,
muro infranqueable
que no tiene voz.
Fuertes vientos asolan la barca,
yo y mi llanto,
yo y este farol amarillo de nostalgia.
Barquero inconsciente
y sordo de mis ruegos,
de detener la marcha,
solo un momento
antes de perdernos en la niebla.
Solo un momento…
antes de para siempre.
Por si veo en tu cara una mueca,
cariñosa , de dolor ,
¡ o de espanto ¡
El mismo que siento yo al alejarme de ti.
Pero tú espalda solo devuelve
distancia ,
y un cielo lleno de gaviotas muertas,
y un mar preñado de mis ganas.
Yo me alejo,
yo me pierdo en la noche,
y si todas estas estrellas fueran lagrimas
tendrías el mar que te e jurado,
y tal vez beberías con migo una copa,
la última para mirar tus ojos,
y despreciar los mios.
esta noche,
si fuera el silencio negro,
el canto de tu ausencia,
si se quedarán consteladas las mías,
tendrías el mar que te e jurado.
EL barquero, inconsciente de mi dolor,
me traslada de tu isla,
a estas sombras,
lleva mis huesos y mi piel,
lleva mis besos muertos,
mi alma se quedó donde tu habitas.
Nadie me despide,
tu escondes la mano,
y me doy cuenta,
tu pones la espalda,
muro infranqueable
que no tiene voz.
Fuertes vientos asolan la barca,
yo y mi llanto,
yo y este farol amarillo de nostalgia.
Barquero inconsciente
y sordo de mis ruegos,
de detener la marcha,
solo un momento
antes de perdernos en la niebla.
Solo un momento…
antes de para siempre.
Por si veo en tu cara una mueca,
cariñosa , de dolor ,
¡ o de espanto ¡
El mismo que siento yo al alejarme de ti.
Pero tú espalda solo devuelve
distancia ,
y un cielo lleno de gaviotas muertas,
y un mar preñado de mis ganas.
Yo me alejo,
yo me pierdo en la noche,
y si todas estas estrellas fueran lagrimas
tendrías el mar que te e jurado,
y tal vez beberías con migo una copa,
la última para mirar tus ojos,
y despreciar los mios.
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