Hay un humedal
en la memoria
del silencio
un volantín sobrevolando
la cuerda de estos días.
No existe melodía
en los oídos del viento
sólo se acompasa
en la lentitud del vuelo
de una gaviota.
Quizás
los sonidos emigraron
más allá de tu boca
mordiste mis labios
en otra secuencia.
Un poblado de pajaritos
dispuestos a quedarse
¡al fin!
en mí territorio.
Conociste la malva
que me habita entre las piernas...
Si hablo de pájaros hablo de tí
alas que me abrazan
con la calma
y lentitud
de otros vuelos
de reverencias
de garzas
en mis pupilas oscuras.
La tersura de una amapola
que reza es infinita
y aquí
en este íntimo instante
me levantan
tus alas translúcidas
al cuerpo
y al alma en un solo
compás.
Febrero /2021
en la memoria
del silencio
un volantín sobrevolando
la cuerda de estos días.
No existe melodía
en los oídos del viento
sólo se acompasa
en la lentitud del vuelo
de una gaviota.
Quizás
los sonidos emigraron
más allá de tu boca
mordiste mis labios
en otra secuencia.
Un poblado de pajaritos
dispuestos a quedarse
¡al fin!
en mí territorio.
Conociste la malva
que me habita entre las piernas...
Si hablo de pájaros hablo de tí
alas que me abrazan
con la calma
y lentitud
de otros vuelos
de reverencias
de garzas
en mis pupilas oscuras.
La tersura de una amapola
que reza es infinita
y aquí
en este íntimo instante
me levantan
tus alas translúcidas
al cuerpo
y al alma en un solo
compás.
Febrero /2021