Víctor Ugaz Bermejo
refugio felino
Si lo quisieras tú; podrías compartir mis sueños de esperanza,
de ser libre alguna vez
o por sentirme libre de una vez.
Podrías compartir un poco de mi tiempo,
verte sirviéndome el café,
mientras escribo en una servilleta de papel.
Podrías compartir mis necesidades,
sumergirte en mis pobrezas
y extenderte mis promesas.
Si lo quisieras tú; podría olvidar el modo como te conocí,
cuando te vi aparecer sin prisa
y al saludarte me devolviste una sonrisa
Podría transcribir para el mañana,
todos mis viejos poemas
en hojas nuevas.
Podría conservar por siempre,
el momento más grato,
como el más bello retrato.
Podrías amanecer a mi lado,
observando mis ojos sin brillo
y de repente crees saber que siento frío.
Si lo quisieras tú; podría ignorar este designio,
de que la muerte anda tras de mí,
buscándome en otro bando,
¿ ay que será de mí cuando me encuentre y no estés a mi lado?.
Podría decirte mi más pura verdad,
que tengo la vida vendida
y el corazón por empeño;
que esto no es una despedida, pero sé que alguna vez dejaré de ser su dueño.
Si asi sucediera y fueras la afortunada, cuídalo que es lo único que tengo.
de ser libre alguna vez
o por sentirme libre de una vez.
Podrías compartir un poco de mi tiempo,
verte sirviéndome el café,
mientras escribo en una servilleta de papel.
Podrías compartir mis necesidades,
sumergirte en mis pobrezas
y extenderte mis promesas.
Si lo quisieras tú; podría olvidar el modo como te conocí,
cuando te vi aparecer sin prisa
y al saludarte me devolviste una sonrisa
Podría transcribir para el mañana,
todos mis viejos poemas
en hojas nuevas.
Podría conservar por siempre,
el momento más grato,
como el más bello retrato.
Podrías amanecer a mi lado,
observando mis ojos sin brillo
y de repente crees saber que siento frío.
Si lo quisieras tú; podría ignorar este designio,
de que la muerte anda tras de mí,
buscándome en otro bando,
¿ ay que será de mí cuando me encuentre y no estés a mi lado?.
Podría decirte mi más pura verdad,
que tengo la vida vendida
y el corazón por empeño;
que esto no es una despedida, pero sé que alguna vez dejaré de ser su dueño.
Si asi sucediera y fueras la afortunada, cuídalo que es lo único que tengo.
::