Dile, que no lo necesito a mí lado,
que perdone si le hice creer lo contrario
que su engaño no me ha afectado,
que no lo amo, que nunca lo he amado.
Que sus caricias ya las he borrado
que en otros brazos calor he encontrado
que sus besos hoy saben amargos
que su dulzura hoy me sabe a hiel.
Que su presencia me provoca enfado
que su nombre ya lo he olvidado
que su fragancia se perdió en el ayer
al igual que esas noches de ternura y placer.
Que al engañarme me arrojó a otros brazos
donde el corazón se agita emocionado
y el alma se despega de este cuerpo humano
para volar al infinito y disfrutar del placer.
Pero...no le digas que enloquecí al intentarlo
que mi corazón no responde, yace desangrado,
que mi alma cautiva quedó en el ayer
que a pesar de su engañó, le sigo siendo fiel.
Adela Castillo
que perdone si le hice creer lo contrario
que su engaño no me ha afectado,
que no lo amo, que nunca lo he amado.
Que sus caricias ya las he borrado
que en otros brazos calor he encontrado
que sus besos hoy saben amargos
que su dulzura hoy me sabe a hiel.
Que su presencia me provoca enfado
que su nombre ya lo he olvidado
que su fragancia se perdió en el ayer
al igual que esas noches de ternura y placer.
Que al engañarme me arrojó a otros brazos
donde el corazón se agita emocionado
y el alma se despega de este cuerpo humano
para volar al infinito y disfrutar del placer.
Pero...no le digas que enloquecí al intentarlo
que mi corazón no responde, yace desangrado,
que mi alma cautiva quedó en el ayer
que a pesar de su engañó, le sigo siendo fiel.
Adela Castillo