sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si los labios fueran mar de tus silencios,
las costas serían las brisas que harían navegar al silencio,
para ser de luz marinera que acopla sus sueños
posando el aire de los versos.
Y de los ritmos se hacen los tiempos,
que al hacer el amor,
se vuelven de luces con sus vientos,
para ser el ritmo verso.
Y si se vuelve a soñar que lucero es vista de los cielos,
se hará la luna,
para hacer de su luz,
la mejor firma del firmamento.
Y miradas serán voz de un silencio
con el verso de los labios
que al llegar a mi cara
se hacen lazos de los años
y así hasta llegar a las orillas de mis ojos
para hacer de los palpados mis vistas hasta los deseos de sus labios.
Y mira la niña de los soplidos
que canta y canta hasta en los estribillos
con su perfume de rosas,
que al llegar hasta mis labios
se hacen coplas de un te amo,
pero que pasaría si sus labios fueran mar de sus silencios
pues seguramente su noble espíritu sería vida en susurros
y su aventura sería el caminar de mis secretos
por siempre un te amo
que nunca pierde mis deseos.