Eduardo Morguenstern
Poeta que considera el portal su segunda casa
SI ME AMARAS...
Tú puedes lograr niña
que yo cabalgue el viento
más allá de las nubes
hasta el trono del sol
en pegasos bravíos
¡si me miran tus ojos
anhelantes de amor!
Tu puedes lograr, ángel,
que yo obtenga del fondo
profundo de los mares
los más bellos corales
que guardan las sirenas
¡si tu aliento susurra
en la brisa mi nombre!
Tu puedes lograr, bella,
que descienda a las minas
de los gnomos celosos
y les robe esmeraldas
y diamantes preciosos
cuando nace la aurora,
¡haría tales logros!
Tan sólo si me amaras,
bajaría al averno
a traerte la gema
que ostenta Lucifer
en su áurea diadema,
tan sólo si me amaras,
¡ tan sólo lo sintieras...!
Eduardo Morguenstern
Tú puedes lograr niña
que yo cabalgue el viento
más allá de las nubes
hasta el trono del sol
en pegasos bravíos
¡si me miran tus ojos
anhelantes de amor!
Tu puedes lograr, ángel,
que yo obtenga del fondo
profundo de los mares
los más bellos corales
que guardan las sirenas
¡si tu aliento susurra
en la brisa mi nombre!
Tu puedes lograr, bella,
que descienda a las minas
de los gnomos celosos
y les robe esmeraldas
y diamantes preciosos
cuando nace la aurora,
¡haría tales logros!
Tan sólo si me amaras,
bajaría al averno
a traerte la gema
que ostenta Lucifer
en su áurea diadema,
tan sólo si me amaras,
¡ tan sólo lo sintieras...!
Eduardo Morguenstern
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