Tal vez este sea el último verso
triste que te escriba,
Anclado a tus besos y a tus manos,
A las madrugadas enteras soñando
un amanecer en tus brazos.
Me regalaste los colores de aquellas tardes,
y las canciones de los besos que entonabas,
lunas enteras en el aroma enamorada.
Regresé cada tarde ilusionada,
Aferrada a la ternura de tu mirada,
Te imagine en el mar de la esperanza
Combatiendo cual guerrero por tu amada.
Pero el faro de mi vida el tiempo lo detuvo
Y se fue mar adentro por acantilados,
Sombras de tormentas lo abrazaron
Devoraron sus entrañas de ilusiones,
Se perdió en la borrasca de una noche
Se oculto en un arrecife que encallaba
Y aquellos besos volaron hacia el sur
buscando los instantes en otras playas,
el sol de su mirada anocheció,
y se llevo los besos de mi alma.
Si me hubieras querido,
Te hubiera amado
Si estuvieras aquí,
No estaría soñando!
Si estuvieras aquí,
No estaría soñando!
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