pequeña anie
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si mi reloj se congela
ante la eterna primavera,
no importa si tengo tintado
de nieve los cabellos
o si los años son escasos.
Si mi viaje fuese hoy
sin equipaje partiría ligera
pues las tristezas se secaron
cuando tus ojos en mi se posaron,
antes del último suspiro
en ellos me reflejaría
una vez más
para la eternidad mía.
Si me ves partir
no jubiles tu sonrisa
al contrario ríe por mi,
no asfixies tus sueños
has que yo viva en ellos
cuando los logres conseguir,
si quieres llorar, llora
sólo un momento,
no vayas a perder el tiempo
y tampoco te llenes de silencios.
Si me ves partir
dedicame un último beso,
uno que me eleve
hasta el mismo cielo
y no pronuncies un " adiós "
que será sólo un "hasta luego ".
ante la eterna primavera,
no importa si tengo tintado
de nieve los cabellos
o si los años son escasos.
Si mi viaje fuese hoy
sin equipaje partiría ligera
pues las tristezas se secaron
cuando tus ojos en mi se posaron,
antes del último suspiro
en ellos me reflejaría
una vez más
para la eternidad mía.
Si me ves partir
no jubiles tu sonrisa
al contrario ríe por mi,
no asfixies tus sueños
has que yo viva en ellos
cuando los logres conseguir,
si quieres llorar, llora
sólo un momento,
no vayas a perder el tiempo
y tampoco te llenes de silencios.
Si me ves partir
dedicame un último beso,
uno que me eleve
hasta el mismo cielo
y no pronuncies un " adiós "
que será sólo un "hasta luego ".