Malex
Poeta recién llegado
Impremeditada sensación de cabello negro,
pasión diezmada por las raíces de un sollozo,
canción diáfana y extraviada sigueme por favor,
acompañame a quedar ciego de tu espalda
y harto de tanto esperar que me beses.
¿Llamas poesía a esto cariño mío?
Poesía es verte dormir en mi regazo
y caminar tu silencio con súplicas sordas,
poesía es tenerte junto a mi, lejos.
Poca tregua dando a mis te amo,
estancados por pura imprudencia
en tus bahías marrones de la mirada
y su arenisca pequeña para sazonar mis desvaríos.
¿No preferirías que yo muriera?
Así serás liberada de mi corazón
y del alma, así, te será más fácil
olvidar que alguien te piensa.
Mas sin embargo, si te otorgo la salida
ya no serás la belleza, el amor,
la insanidad y la tiranía, no serás
nadie para nadie, habrás nacido en vano.
Sal del viento para ya no respirarte,
huye de mi espejo para no acosar
con mis mañanas tus besos no dados,
sal de mis años, para olvidarme de vivirlos.
Y no olvides quedarte un poco adentro,
donde nadie te vea excepto mis ganas,
mi voz, mi sufrimiento y sólo yo;
no olvides quedarte un poco adentro
para que cuando te marches no usar
mis pies para tus abrazos buscar.
pasión diezmada por las raíces de un sollozo,
canción diáfana y extraviada sigueme por favor,
acompañame a quedar ciego de tu espalda
y harto de tanto esperar que me beses.
¿Llamas poesía a esto cariño mío?
Poesía es verte dormir en mi regazo
y caminar tu silencio con súplicas sordas,
poesía es tenerte junto a mi, lejos.
Poca tregua dando a mis te amo,
estancados por pura imprudencia
en tus bahías marrones de la mirada
y su arenisca pequeña para sazonar mis desvaríos.
¿No preferirías que yo muriera?
Así serás liberada de mi corazón
y del alma, así, te será más fácil
olvidar que alguien te piensa.
Mas sin embargo, si te otorgo la salida
ya no serás la belleza, el amor,
la insanidad y la tiranía, no serás
nadie para nadie, habrás nacido en vano.
Sal del viento para ya no respirarte,
huye de mi espejo para no acosar
con mis mañanas tus besos no dados,
sal de mis años, para olvidarme de vivirlos.
Y no olvides quedarte un poco adentro,
donde nadie te vea excepto mis ganas,
mi voz, mi sufrimiento y sólo yo;
no olvides quedarte un poco adentro
para que cuando te marches no usar
mis pies para tus abrazos buscar.