josepanton
Poeta recién llegado
Si muero, acostúmbrate a vivir sin mí,
borra de tus sueños a mi rostro perdido;
deja que el tiempo guarde las cenizas de mis labios
en pequeños alcancías que juntos, abriremos algún día.
No te ocultes detrás de la incesante estatua,
construida con los párpados inflamados de hastío,
y vaga por caminos que aún sueltan mi aroma errante,
amarrando tu corazón a todo lo que existe... espérame!:
en las grisáceas nubes de ruidosos silencios,
donde las bocas no suplican, ni piden, ni lloran.
Allí, donde se dispersan las resinas del corazón herido.
Si muero, acostúmbrate a vivir en mi ausencia,
y besa mi boca de nieve con tanta fuerza,
que al llevarme con mi muerte tu beso, yo jamás halle olvido.
borra de tus sueños a mi rostro perdido;
deja que el tiempo guarde las cenizas de mis labios
en pequeños alcancías que juntos, abriremos algún día.
No te ocultes detrás de la incesante estatua,
construida con los párpados inflamados de hastío,
y vaga por caminos que aún sueltan mi aroma errante,
amarrando tu corazón a todo lo que existe... espérame!:
en las grisáceas nubes de ruidosos silencios,
donde las bocas no suplican, ni piden, ni lloran.
Allí, donde se dispersan las resinas del corazón herido.
Si muero, acostúmbrate a vivir en mi ausencia,
y besa mi boca de nieve con tanta fuerza,
que al llevarme con mi muerte tu beso, yo jamás halle olvido.