jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
en días pasados lancé una poema-convocatoria
mediante el cual hacía saber a mi legión de admiradoras poéticas
de la sublime oportunidad de que podían ser beneficiarias
con tan solo desprenderse de 100 insignificantes euros para adquirir
uno de los 100 boletos participantes en el sorteo
"fóllate a villa y estrena su nuevo miembro más largo y más grueso
en una noche de pasión y romanticismo a la luz de la luna"
dada mi natural propensión a la ingenuidad
supuse que no tardaría mucho en vender los 100 putos boletos
y que al no haber suficientes para todas mis fieles seguidoras
habría algunas que incluso me exigirían
sacar a la brevedad posible una segunda serie de 100 boletos más
-hasta llegué a pensar en pedir 200 euros por boleto:
"total, creo que bien lo valgo" me dije un tanto crecido-
cuál no sería mi sorpresa, sin embargo
cuando al echar un vistazo a mi precioso poema-convocatoria unas horas más tarde
comprobé que sólo mi estimada y asidua comentarista ropittella
me había dejado una respuesta y no precisamente
para pedirme que le vendiera uno de los boletos
sino para asestarme el cruel y doloroso golpe emocional
de informarme que no le interesaba en absoluto mi proposición
desde luego debo decir
que más que la amable negativa de mi amiga
lo que me tiene a estas alturas ya practicamente en trance de ahorcarme
es haberme percatado de la fría indiferencia
el desdén, la poca empatía, la falta de agradecimiento
que son capaces de mostrar las mujeres aun cuando uno
pueda incluso poner en peligro su vida como lo he hecho yo
(arriesgándome a quedar tieso en la plancha del quirófano)
al conducir sus actos guiándose por el noble y desinteresado afán
de agrandarse el pene a fin de contar con mayores posibilidades
de estar en condiciones de satisfacerlas llegado el caso;
oh, dios mío, cómo jodidos podré ya volver a ser capaz
de escribir un jodido poema después de este atroz desaire
oh, mi amada virgencita de guadalupe, dime para qué chingados
me aumenté 10 centímetros el pene si ninguna chica
parece estar interesada en pasar una tórrida noche de pasión conmigo
si no fuera porque la puta operación me dolió un huevo
y porque me quedé sin dinero y además creo que el puto doctor
aprovechó la anestesia para darme por el culo
juro que volvería a meterme al quirófano para que me cortaran el pito
de todos modos el sorteo sigue en pie por si se arrepienten