Gabriel_saia
Poeta recién llegado
Si nos han medido
No se han equivocado.
Si nos han evaluado
Ratificaron nuestras demandas.
Si ser nosotros nos une
Pues, sigamos siendo nosotros.
Una mirada come a la otra,
Un intento de mueca que, también, copia la otra-
Tenemos sonrisas felices,
Sonreímos. Somos dioses, sonreímos como en el árbol de Porfírio, nos distingue el reír-.
Somos los amos de las emociones,
Nuestros labios ya se leen al derecho y al revés.
Qué decir del contorno de nuestros cuerpos hasta nuestras dichosas sombras se conocen bien-.
¿Qué será lo que congenia
tan bien en nosotros?
Mejor no preguntar,
Ya te lo he dicho anteriormente:
¡Vamos a disfrutar! ¡Sólo disfrutar, momento a momento: el amor es amor, sin más!
El tiempo que tenemos nos hace inmortales,
Solamente si nosotros lo hemos de disfrutar.
Yo te prometo un par de cosas, las únicas que realmente te puedo dar:
Amor, pasión, amor y cuidados los que mereces, no más-.
Puesto que lo dicho en estos versos, palabras simples y llanas, sin demasiada sofisticación.
Te propongo hacerlo real, de manera plausible, sin prisiones fantasmagóricas: en el cénit del sol, mi amor sólo es tuyo.
Gabriel A. Saia
No se han equivocado.
Si nos han evaluado
Ratificaron nuestras demandas.
Si ser nosotros nos une
Pues, sigamos siendo nosotros.
Una mirada come a la otra,
Un intento de mueca que, también, copia la otra-
Tenemos sonrisas felices,
Sonreímos. Somos dioses, sonreímos como en el árbol de Porfírio, nos distingue el reír-.
Somos los amos de las emociones,
Nuestros labios ya se leen al derecho y al revés.
Qué decir del contorno de nuestros cuerpos hasta nuestras dichosas sombras se conocen bien-.
¿Qué será lo que congenia
tan bien en nosotros?
Mejor no preguntar,
Ya te lo he dicho anteriormente:
¡Vamos a disfrutar! ¡Sólo disfrutar, momento a momento: el amor es amor, sin más!
El tiempo que tenemos nos hace inmortales,
Solamente si nosotros lo hemos de disfrutar.
Yo te prometo un par de cosas, las únicas que realmente te puedo dar:
Amor, pasión, amor y cuidados los que mereces, no más-.
Puesto que lo dicho en estos versos, palabras simples y llanas, sin demasiada sofisticación.
Te propongo hacerlo real, de manera plausible, sin prisiones fantasmagóricas: en el cénit del sol, mi amor sólo es tuyo.
Gabriel A. Saia