G. Sarmiento
Poeta asiduo al portal
Este poema está dedicado a Nancy, una gran poetisa Chilena y también una gran amiga a la que aprecio y quiero. Chile ha dado, y sigue dando, grandes poetas al mundo. Y poetisas como ella marcan siempre una diferencia
A esa diferencia que pone su corazón y sus versos, rindo este pequeño homenaje.
Sin que nada me dijera,
supe incluso de su pena.
Se dibujó un paisaje
de color a soledad.
Y sobraron las palabras.
Y sobraron los poemas
Cuando el amor nos llega,
transparenta al cristal.
Sin que nada me dijera,
me llegó ese lamento.
Golpeó, cual fuerte viento,
a mi propia soledad.
Y sobraron las promesas.
Y sobraron los intentos
Cuando repican campanas,
no vuela otro cantar.
Y si nunca pregunté,
es porque iba con respuesta.
Un corazón te apuesta,
sin miedo a perder.
Y ya gane lo que gane,
o pierda lo que pierda,
conservará la estrella
que anuncia su poder.
G.S.A.
Sin que nada me dijera,
supe incluso de su pena.
Se dibujó un paisaje
de color a soledad.
Y sobraron las palabras.
Y sobraron los poemas
Cuando el amor nos llega,
transparenta al cristal.
Sin que nada me dijera,
me llegó ese lamento.
Golpeó, cual fuerte viento,
a mi propia soledad.
Y sobraron las promesas.
Y sobraron los intentos
Cuando repican campanas,
no vuela otro cantar.
Y si nunca pregunté,
es porque iba con respuesta.
Un corazón te apuesta,
sin miedo a perder.
Y ya gane lo que gane,
o pierda lo que pierda,
conservará la estrella
que anuncia su poder.
G.S.A.