Si pisara zarzas
Que heridas
En mis pies causaran
Y sangre fluida brotará,
Sobre el suelo
Su roja mancha dejara,
No sentiría tanto dolor
Como el que tu desdén
Me produce
Cuando para mí
Eres el dios
Que amanece y se pliega
Tras las nubes crepusculares
De la tarde.
¿Por qué hay reproche
En tus ojos silenciosos,
Si sólo tu voluntad hice,
Si a mi mismo me negué,
Si sólo consideré
Lo que a ti te placía
Aunque sabía que en un títere
Ante otros me convertía?
No respondes.
Callas, atormentándome más.
Empiezo a creer
Que eso es
lo que te gusta probar:
Hasta dónde podré llegar
Sin que mi cordura naufrague.
A qué me atrevería a desafiar
Para conseguir
Una de tus sonrisas deslumbrantes.
Qué arriesgaría
Para obtener la paz
Que sólo tu aprobación
Puede dar.
Juegas como gato con ratón
Que no encuentra ni salida
Ni salvación;
Si te sigo la corriente,
Si bailo al son que tu tocas,
Qué hombre me puedo sentir
Sin dignidad,
Ni orgullo al que apelar,
Una marioneta
Siempre a la cuerda sujeta.
Pero si te arranco,
Si me entierro a salvo
de tu poder de seducción,
Sé que estoy sembrando los clavos,
Los clavos que uno por uno
Cerrarán la tapa del ataúd
Donde sepultaré el corazón
Que tú,
Ama cruel,
Has convertido en guiñapo,
Pero que a pesar de todo
Sólo halla espacio
Entre tus brazos.
Que heridas
En mis pies causaran
Y sangre fluida brotará,
Sobre el suelo
Su roja mancha dejara,
No sentiría tanto dolor
Como el que tu desdén
Me produce
Cuando para mí
Eres el dios
Que amanece y se pliega
Tras las nubes crepusculares
De la tarde.
¿Por qué hay reproche
En tus ojos silenciosos,
Si sólo tu voluntad hice,
Si a mi mismo me negué,
Si sólo consideré
Lo que a ti te placía
Aunque sabía que en un títere
Ante otros me convertía?
No respondes.
Callas, atormentándome más.
Empiezo a creer
Que eso es
lo que te gusta probar:
Hasta dónde podré llegar
Sin que mi cordura naufrague.
A qué me atrevería a desafiar
Para conseguir
Una de tus sonrisas deslumbrantes.
Qué arriesgaría
Para obtener la paz
Que sólo tu aprobación
Puede dar.
Juegas como gato con ratón
Que no encuentra ni salida
Ni salvación;
Si te sigo la corriente,
Si bailo al son que tu tocas,
Qué hombre me puedo sentir
Sin dignidad,
Ni orgullo al que apelar,
Una marioneta
Siempre a la cuerda sujeta.
Pero si te arranco,
Si me entierro a salvo
de tu poder de seducción,
Sé que estoy sembrando los clavos,
Los clavos que uno por uno
Cerrarán la tapa del ataúd
Donde sepultaré el corazón
Que tú,
Ama cruel,
Has convertido en guiñapo,
Pero que a pesar de todo
Sólo halla espacio
Entre tus brazos.