Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si pudiera, me borraba
tu imagen, la que guardaba
y tanto dolor me infringe,
esa sonrisa que finge
sosiego, amor y ternura.
Segar de un buen tajo ese
amor que solo adolece
e infame oprime mi pecho,
cual fiera vive al asecho
y al corazón me tortura.
Me embrujó con su hermosura,
desatando la locura
que invadió mi pensamiento,
me recorrió como el viento,
mi razón dejó perdida.
Se marchó sin importarle
cuanto yo pudiera amarle,
tiene un corazón muy rudo
-y el mío, es tan testarudo-
¡que aún le ofrece su vida!
tu imagen, la que guardaba
y tanto dolor me infringe,
esa sonrisa que finge
sosiego, amor y ternura.
Segar de un buen tajo ese
amor que solo adolece
e infame oprime mi pecho,
cual fiera vive al asecho
y al corazón me tortura.
Me embrujó con su hermosura,
desatando la locura
que invadió mi pensamiento,
me recorrió como el viento,
mi razón dejó perdida.
Se marchó sin importarle
cuanto yo pudiera amarle,
tiene un corazón muy rudo
-y el mío, es tan testarudo-
¡que aún le ofrece su vida!
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