Santiago Oreggia
Poeta fiel al portal
Si quieres conocer mis besos...
al solo roce de los tuyos,
tu lengua arderá,
en medio de una pasión desenfrenada,
provocándote inmensidades ardientes,
tan lujuriosas como sensibles.
Si quieres conocer mis manos...
Te tocaran con suavidad punzante,
acariciándote lentamente,
transportándote a un mar relajado,
donde de pronto,
sin darte cuenta,
me querrás absorber,
como una ola embravecida,
que arrasa todo con su pujanza natural.
Si quieres conocer la pasión...
nuestros cuerpos se entrelazaran,
en un volcán pasional,
frenéticamente lujurioso,
que solo acabara,
cuando ambos,
revolviendo nuestros lenguas,
en un mar de felicidad,
gocemos del glamour que nos
brindo la creación,
en nuestros organismos.
Pero si quieres conocer el amor...
Déjame abrirte mi corazón,
regalarte una rosa cada vez que te vea,
besándote y acariciándote suavemente
para que me platiques,
sobre tu existencia,
tus preocupaciones y vivencias,
alegrías y esperanzas,
mientras mis sentimientos,
muchacha,
te cobijan en sus entrañas mas profundas.
Si quieres conocerme...
Tómame como soy,
que yo te aceptare tal cual eres,
apriétame la mano fuerte,
y camina a mi lado,
hacia el camino del amor,
en el cual,
a una rosa tan fragante y bella como tu,
la regare todos los días,
con los mejores sentimientos,
que nacerán de mí,
fruto de ti.::
::
Reservados todos los derechos Santiago Oreggia©
al solo roce de los tuyos,
tu lengua arderá,
en medio de una pasión desenfrenada,
provocándote inmensidades ardientes,
tan lujuriosas como sensibles.
Si quieres conocer mis manos...
Te tocaran con suavidad punzante,
acariciándote lentamente,
transportándote a un mar relajado,
donde de pronto,
sin darte cuenta,
me querrás absorber,
como una ola embravecida,
que arrasa todo con su pujanza natural.
Si quieres conocer la pasión...
nuestros cuerpos se entrelazaran,
en un volcán pasional,
frenéticamente lujurioso,
que solo acabara,
cuando ambos,
revolviendo nuestros lenguas,
en un mar de felicidad,
gocemos del glamour que nos
brindo la creación,
en nuestros organismos.
Pero si quieres conocer el amor...
Déjame abrirte mi corazón,
regalarte una rosa cada vez que te vea,
besándote y acariciándote suavemente
para que me platiques,
sobre tu existencia,
tus preocupaciones y vivencias,
alegrías y esperanzas,
mientras mis sentimientos,
muchacha,
te cobijan en sus entrañas mas profundas.
Si quieres conocerme...
Tómame como soy,
que yo te aceptare tal cual eres,
apriétame la mano fuerte,
y camina a mi lado,
hacia el camino del amor,
en el cual,
a una rosa tan fragante y bella como tu,
la regare todos los días,
con los mejores sentimientos,
que nacerán de mí,
fruto de ti.::
::Reservados todos los derechos Santiago Oreggia©