Kerstyn
Poeta recién llegado
Si quieres saber cuanto te amo, escribo, con las estrellas, en el cielo tu nombre y el mío por las noches; con las nubles en los días y los fijo en el sagrado y eterno firmamento, y ahí permanecerán tu alma y la mía con júbilo, revoloteando como aves libres por la vida.
Si quieres saber cuanto te necesito, dejaría el mundo sin una gota de agua, sedientos en un desierto, y así te darás cuenta de que eres el agua para mi mundo, el oasis de mi Sahara, todo lo que necesito para mi manantial de amor.
Si quieres saber cuanto te extraño, entonces, aléjate por millones de años de lo que más amas, ve a un planeta desierto, solo, por tanto tiempo y sin amor, y verás como extrañas el mundo, tanto, que sientes a tu corazón haciéndose pedazos en la soledad, sintiendo sus lágrimas de sangre correr por sus mejillas destrozadas.
Si quieres saber el tiempo que esperé por ti, entonces imagina a una princesa en la torre más alta de un castillo, con dragones como guardias, y ella, solitaria esperando por el rescate de su príncipe azul, y así sabrás como se hicieron eternos los días, esperando el momento de tu ansiada llegada, y al llegar en tus manos: el corazón desbordado de tu sincero amor.
Si quieres saber cuanto te necesito, dejaría el mundo sin una gota de agua, sedientos en un desierto, y así te darás cuenta de que eres el agua para mi mundo, el oasis de mi Sahara, todo lo que necesito para mi manantial de amor.
Si quieres saber cuanto te extraño, entonces, aléjate por millones de años de lo que más amas, ve a un planeta desierto, solo, por tanto tiempo y sin amor, y verás como extrañas el mundo, tanto, que sientes a tu corazón haciéndose pedazos en la soledad, sintiendo sus lágrimas de sangre correr por sus mejillas destrozadas.
Si quieres saber el tiempo que esperé por ti, entonces imagina a una princesa en la torre más alta de un castillo, con dragones como guardias, y ella, solitaria esperando por el rescate de su príncipe azul, y así sabrás como se hicieron eternos los días, esperando el momento de tu ansiada llegada, y al llegar en tus manos: el corazón desbordado de tu sincero amor.