jeanpau
Poeta asiduo al portal
Camino hacia la plenitud del camino
Serpenteo el lodo, zigzagueante todo
Puesto que todo desde un puerto
Me embarco a partir, ya sin rumbo.
Desenfrenado por las olas del destino
Clavado en el pecho, levedad estaca
Bien clavada esta, atinado yerto
Estrecho el cuerpo sobre le trecho
Doblegadas, deslizadas, manos delgadas
Sobre el ancho mar jamás antes descubierto
No puede mas haber paz serena
Sobre un mundo incierto.
Pero surcando las frondas plomizas,
Ha de llamarse suerte con todo,
Suerte sin nada, después y solo,
Las horas perseguidas en la hora.
Esparcidos pasos en le viento
Llamando a tus últimos ojos desplomados.
Sobre el verdor de los futuros suelos
El claror del oro y el todo.
Serpenteo el lodo, zigzagueante todo
Puesto que todo desde un puerto
Me embarco a partir, ya sin rumbo.
Desenfrenado por las olas del destino
Clavado en el pecho, levedad estaca
Bien clavada esta, atinado yerto
Estrecho el cuerpo sobre le trecho
Doblegadas, deslizadas, manos delgadas
Sobre el ancho mar jamás antes descubierto
No puede mas haber paz serena
Sobre un mundo incierto.
Pero surcando las frondas plomizas,
Ha de llamarse suerte con todo,
Suerte sin nada, después y solo,
Las horas perseguidas en la hora.
Esparcidos pasos en le viento
Llamando a tus últimos ojos desplomados.
Sobre el verdor de los futuros suelos
El claror del oro y el todo.
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