Bolivar F. Martinez
Poeta adicto al portal
Si se acaban tus flores
Si se acaban tus flores, ¿a quien lastimas?
si no me dices ¡voy!, si no me dices ¡ven!
la noche es intranquila;
si no me llamas más, de angustia se apodera,
igual que en pesadilla, mi cerebro.
A veces elocuente, a veces tan callada,
y siempre preguntando como me encuentro,
como está mi salud, si mal me siento.
De tu boca, las palabras son rosas,
y a mi oído tu aliento, murmullo apacible,
musical sonido de sedantes notas.
Del amor las costumbres van echando raices,
y vivimos de ellas.Si me faltan, no creo
poder acostumbrarme a otras.
No aprendo truco nuevo, soy para mis sentimientos
tan predecible para tí, que no me asombra
que hasta adivines lo que pienso.
Saurina, pitoniza, clarividente, eres
la nocturna presencia en mi aposento.
Tu llamada espero...intranquilo.
Si se acaban tus flores, ¿a quien lastimas?
si no me dices ¡voy!, si no me dices ¡ven!
la noche es intranquila;
si no me llamas más, de angustia se apodera,
igual que en pesadilla, mi cerebro.
A veces elocuente, a veces tan callada,
y siempre preguntando como me encuentro,
como está mi salud, si mal me siento.
De tu boca, las palabras son rosas,
y a mi oído tu aliento, murmullo apacible,
musical sonido de sedantes notas.
Del amor las costumbres van echando raices,
y vivimos de ellas.Si me faltan, no creo
poder acostumbrarme a otras.
No aprendo truco nuevo, soy para mis sentimientos
tan predecible para tí, que no me asombra
que hasta adivines lo que pienso.
Saurina, pitoniza, clarividente, eres
la nocturna presencia en mi aposento.
Tu llamada espero...intranquilo.
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