Armonia
Poeta veterana
Hoy te miro por la otra acera,
y mi mente ha volado,
hasta tocar en el suelo, tu sombra.
Ni siquiera te percatas,
mi vista te persigue,
todo el trayecto hasta tu casa,
y mi voz se apaga en tu presencia.
Cada día, la misma vuelta,
mirarte allá enfrente
y quedarme como muerta,
inventando palabras
que no llegarán a saberte.
Por las noches, en mi cuarto,
el frenesí extasiado en tu nombre,
me hace delirar entre suspiros,
por verte, por sentirte, por amarte.
La angustia que conlleva mi silencio,
hace que mi garganta se quiebre
al mencionarte en mis sueños,
al hablarte, al besarte, al tocarte.
He escrito una carta,
en mil pedazos la he roto,
nada puede describir
lo que por ti siento,
-si tan sólo te tuviera un instante-