Si te alejas, vida mía,
y vuelas cual gaviota a otra playa,
nadie, nunca, ocupará tu lugar
en el cielo de mi mar;
y olvidarme
sobre otras aguas volando,
borrando mi nombre de la arena,
amada mía no podrás,
porque esa arena la llevo yo
guardada en mis canciones;
las algas dibujarán mi nombre
en los corales
y quedarán las olas
señaladas con mi sombra;
llorarán las nubes con mis lágrimas
y de aquella barca los remos
mis brazos te recordarán;
la brisa que te acaricie el rostro
que es mi aliento te dirá;
porque, aun cuando tus ojos no me miren,
tus oídos no me escuchen,
tus manos no me sientan,
tus reminiscencias nada digan,
mi amor,
mezclado en la arena,
enredado entre las algas,
confundido con las olas,
cogido de las nubes,
esperando en la barca,
volando en la brisa,
silencioso,
te acompañará.
y vuelas cual gaviota a otra playa,
nadie, nunca, ocupará tu lugar
en el cielo de mi mar;
y olvidarme
sobre otras aguas volando,
borrando mi nombre de la arena,
amada mía no podrás,
porque esa arena la llevo yo
guardada en mis canciones;
las algas dibujarán mi nombre
en los corales
y quedarán las olas
señaladas con mi sombra;
llorarán las nubes con mis lágrimas
y de aquella barca los remos
mis brazos te recordarán;
la brisa que te acaricie el rostro
que es mi aliento te dirá;
porque, aun cuando tus ojos no me miren,
tus oídos no me escuchen,
tus manos no me sientan,
tus reminiscencias nada digan,
mi amor,
mezclado en la arena,
enredado entre las algas,
confundido con las olas,
cogido de las nubes,
esperando en la barca,
volando en la brisa,
silencioso,
te acompañará.