Rut Arista
Poeta recién llegado
Tengo que respirar profundo
para no tratar de asesinarte
una vez más...
he hipotecado mi pluma
unos cuantos meses para regresar
a donde todo comenzó...
al antes de ti,
al antes de mi,
al antes de todo...
te he matado diez mil veces
en mi mente,
en mis sueños,
en mis rencores,
y sigo mirándome
tratando de hallar calma
en los versos,
en las palabras,
en los silencios,
las noches se vuelven tan largas
mientras los sueños son tan efímeros,
los cuartos de hoteles son un recuerdo vano
de nuestra felicidad,
nuestros anhelos,
nuestros deseos,
he tratado de volver a donde todo comenzó,
al antes del nosotros,
de las caricias frías,
de los sin sabores,
y tu,
solo te quedas mirando
como se derrumba todo,
como se me secan las lagrimas,
como se desgarra mi alma,
es hora de partir,
las maletas están en la puerta
pero mi voluntad esta en nuestra cama,
en tus brazos,
en tus labios,
en tus celos,
Me has matado diez mil veces
en este ultimo mes,
ya no volveré a nuestra casa,
a nuestro sofá,
a nuestro amor...
Debo respirar muy profundo
antes de marcharme
de ti,
de tus engaños,
de tus mentiras,
de tu falsedad...
para no tratar de asesinarte
una vez más...
he hipotecado mi pluma
unos cuantos meses para regresar
a donde todo comenzó...
al antes de ti,
al antes de mi,
al antes de todo...
te he matado diez mil veces
en mi mente,
en mis sueños,
en mis rencores,
y sigo mirándome
tratando de hallar calma
en los versos,
en las palabras,
en los silencios,
las noches se vuelven tan largas
mientras los sueños son tan efímeros,
los cuartos de hoteles son un recuerdo vano
de nuestra felicidad,
nuestros anhelos,
nuestros deseos,
he tratado de volver a donde todo comenzó,
al antes del nosotros,
de las caricias frías,
de los sin sabores,
y tu,
solo te quedas mirando
como se derrumba todo,
como se me secan las lagrimas,
como se desgarra mi alma,
es hora de partir,
las maletas están en la puerta
pero mi voluntad esta en nuestra cama,
en tus brazos,
en tus labios,
en tus celos,
Me has matado diez mil veces
en este ultimo mes,
ya no volveré a nuestra casa,
a nuestro sofá,
a nuestro amor...
Debo respirar muy profundo
antes de marcharme
de ti,
de tus engaños,
de tus mentiras,
de tu falsedad...