ojosverdes
Poeta asiduo al portal
Si te fuiste, si ya te has ido,
besos que huyeron
de nuestros labios sedientos.
Dedos inquietos
que recorrían los recovecos
de mi cuerpo, los secretos
de tus hoyuelos al sonreír.
La sonrisa que me desarmaba
cuando me la regalabas
en una mañana inesperada.
Aquella mirada
que me desnudaba
para arroparme luego
con tus besos.
Si te fuiste, si ya te has ido,
por qué te siento
como si eso no hubiera ocurrido.
Una mañana cualquiera
al doblar una esquina
te veré como si nada
hubiera sucedido,
y me sonreirás como siempre,
y preguntarás cómo estoy
y fingiremos los dos
que todo está bien,
cuando tu y yo sabemos
que nunca volveremos a ser
los mismos.
Si te fuiste, si ya te has ido,
quien sabe si continúas pensando
en mis rizos
si mis besos dejaron huella
en tu piel
y no puedes borrarlos,
como yo no puedo borrar
tu mirada ansiosa
intentando y logrando
penetrar en lo más hondo
de mis sentidos,
en los secretos de mis pensamientos,
descubriendo el yo más íntimo,
nunca descubierto por nadie,
ni siquiera por mi misma.
Si te fuiste, si ya te has ido,
sólo me queda darte un beso
de despedida en la próxima esquina.
besos que huyeron
de nuestros labios sedientos.
Dedos inquietos
que recorrían los recovecos
de mi cuerpo, los secretos
de tus hoyuelos al sonreír.
La sonrisa que me desarmaba
cuando me la regalabas
en una mañana inesperada.
Aquella mirada
que me desnudaba
para arroparme luego
con tus besos.
Si te fuiste, si ya te has ido,
por qué te siento
como si eso no hubiera ocurrido.
Una mañana cualquiera
al doblar una esquina
te veré como si nada
hubiera sucedido,
y me sonreirás como siempre,
y preguntarás cómo estoy
y fingiremos los dos
que todo está bien,
cuando tu y yo sabemos
que nunca volveremos a ser
los mismos.
Si te fuiste, si ya te has ido,
quien sabe si continúas pensando
en mis rizos
si mis besos dejaron huella
en tu piel
y no puedes borrarlos,
como yo no puedo borrar
tu mirada ansiosa
intentando y logrando
penetrar en lo más hondo
de mis sentidos,
en los secretos de mis pensamientos,
descubriendo el yo más íntimo,
nunca descubierto por nadie,
ni siquiera por mi misma.
Si te fuiste, si ya te has ido,
sólo me queda darte un beso
de despedida en la próxima esquina.