Rogelio Miranda
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si te vas
Si te vas, déjame tus caricias, tus besos,
tu desnudez impregnada en la piel.
Déjame tu fragancia en mi alrededor,
déjame tu presencia clavada en los ojos,
déjame tu nombre grabado en los labios,
que sea, lo único, que mi boca murmure,
—hasta que vuelvas —.
Si te vas, regálame lo mejor de tí,
...que a dónde vayas, me llevarás por dentro.
Si te vas, abrázame fuerte,
despídete calladamente,
oculta tus lágrimas para cuando estés sola,
—hazlo con gran disimulo —,
que yo, como hombre, lo haré también.
Si te vas, déjame la piel impregnada de tí.
Autor: Rogelio Miranda
Si te vas, déjame tus caricias, tus besos,
tu desnudez impregnada en la piel.
Déjame tu fragancia en mi alrededor,
déjame tu presencia clavada en los ojos,
déjame tu nombre grabado en los labios,
que sea, lo único, que mi boca murmure,
—hasta que vuelvas —.
Si te vas, regálame lo mejor de tí,
...que a dónde vayas, me llevarás por dentro.
Si te vas, abrázame fuerte,
despídete calladamente,
oculta tus lágrimas para cuando estés sola,
—hazlo con gran disimulo —,
que yo, como hombre, lo haré también.
Si te vas, déjame la piel impregnada de tí.
Autor: Rogelio Miranda