elquecomienza
Poeta fiel al portal
Si tu cuerpo no es mi sombra
y tus labios ya no besara,
amaré la sombra de la tarde
en un costado de tu alma.
Si tu cintura ya no fuera mía
y tu voz cayera paso a paso,
tomaré la curvatura de la tierra
para amar lo que en ella hubiera.
Si tu palabra no es mi luz,
y tus ojos ya no adorara,
amaré la luz de la tarde
en un costado de tu alma.
Si el son de tus dedos no adivino,
y el mimo muriera en indiferencia,
tomaré del horizonte la distancia
para cantar lo que en ella hubiera.
Te esperaré en un pliegue de la tarde,
mendicante de caricias mi nombre será,
una luz que se corta y que muere
en el misterio de una tarde ajena.
y tus labios ya no besara,
amaré la sombra de la tarde
en un costado de tu alma.
Si tu cintura ya no fuera mía
y tu voz cayera paso a paso,
tomaré la curvatura de la tierra
para amar lo que en ella hubiera.
Si tu palabra no es mi luz,
y tus ojos ya no adorara,
amaré la luz de la tarde
en un costado de tu alma.
Si el son de tus dedos no adivino,
y el mimo muriera en indiferencia,
tomaré del horizonte la distancia
para cantar lo que en ella hubiera.
Te esperaré en un pliegue de la tarde,
mendicante de caricias mi nombre será,
una luz que se corta y que muere
en el misterio de una tarde ajena.
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