jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
ya no me duele
no me duele en absoluto
aun si el sueño se me esfuma de madrugada
y la luna brilla en el cielo fuera de la ventana
y me asomo y recuerdo aquel tiempo
su primera mirada
el proceso de ir conociendo su risa
ya no me duele
ya no me duele el recuerdo
ni me duele su ausencia
ni saber que ya fue, que ya no será más
que todo acabó, que ya está perdido
no me duele este cuerpo mío que ella habitó
no me duele el vacío
ni la soledad me duele, ni me entristece esta vida
esta vida que vivo sin ella
esta vida sin sol y sin lluvia
sin mañanas ni noches ni tardes
no me duele nada
no me duele lo que se dice nada
de todo aquel inmenso dolor
de todo lo que aún podría dolerme
de la casi muerte en que me debatía
no subsiste ya nada, no queda ni el polvo
del amor que le tuve
del maldito amor que le tuve, que me hervía en la sangre
no me duele ya nada, en verdad lo juro
se los puedo jurar, les juro
que ya no, que ya nada
me duele