Karen Gajda
Poeta adicto al portal
Un homenaje a lo que quiero y extraño tanto


Si tú me esperas ...
En verano me enamoré de ti,
en tus calles perdí mi corazón,
me enamoré en tus calles,
las calles llenas de vida, contando historias.
No hay palabra para describirte
ni expresión que cuente de tu grandesa.
Amo tus calles con la risa de los niños
con las mesas de los viejos, jugando dominó.
Amo el Malecón con sus gitaristas
cantandome Yolanda por la noche.
Tus Parques verdes con sus mosquitos,
los arboles grandes e impresionantes.
Cuando llueve las calles se transforman rios
dispuestos a recibir mis hijos como piscina.
Don Quijote y Sancho Panza, siempre en lucha,
tus camellos feos y pero amables
y con el encanto de los viejos,
cuanto los quisieron mis hijos.
Coppelia, amante con sabor de freza y chocolate,
la abuelita con el perrito vestido,
el vendedor de jugo en la calle,
que el turista no debería beber.
Me entregaste tu vida, enseñaste todo
me dejaste ser parte de ti.
Caminando por tus calles me enamoré
de ti, preciosa.
Pero no te fui fiel ...
Me fui a ver otros lugares
visitaba otras ciudades,
pero ninguna es como tú,
eres incomparable.
Y cada momento que me aleja de ti,
lo siento muy dentro de mi.
Te extraño tanto que me duele
cada fibra de mi cuerpo.
Pregunto a todos por ti,
esperando noticia cualquiera
y sufro contigo cuando te amenazan huracanes
cuando el mar agitado azota en Malecón.
Eres el aire suave que suspira el aliento del mar,
eres el morro, saludando de lejos,
eres el viejo que baila conmigo el son que me llena,
la ciudad donde perdí mi amor.
Y si tú me esperas te lo juro por dios
volveré a tus brazos...
Eres todo eso y mucho más,
eres mi cariño, mi amor eterno ...
La Habana
En verano me enamoré de ti,
en tus calles perdí mi corazón,
me enamoré en tus calles,
las calles llenas de vida, contando historias.
No hay palabra para describirte
ni expresión que cuente de tu grandesa.
Amo tus calles con la risa de los niños
con las mesas de los viejos, jugando dominó.
Amo el Malecón con sus gitaristas
cantandome Yolanda por la noche.
Tus Parques verdes con sus mosquitos,
los arboles grandes e impresionantes.
Cuando llueve las calles se transforman rios
dispuestos a recibir mis hijos como piscina.
Don Quijote y Sancho Panza, siempre en lucha,
tus camellos feos y pero amables
y con el encanto de los viejos,
cuanto los quisieron mis hijos.
Coppelia, amante con sabor de freza y chocolate,
la abuelita con el perrito vestido,
el vendedor de jugo en la calle,
que el turista no debería beber.
Me entregaste tu vida, enseñaste todo
me dejaste ser parte de ti.
Caminando por tus calles me enamoré
de ti, preciosa.
Pero no te fui fiel ...
Me fui a ver otros lugares
visitaba otras ciudades,
pero ninguna es como tú,
eres incomparable.
Y cada momento que me aleja de ti,
lo siento muy dentro de mi.
Te extraño tanto que me duele
cada fibra de mi cuerpo.
Pregunto a todos por ti,
esperando noticia cualquiera
y sufro contigo cuando te amenazan huracanes
cuando el mar agitado azota en Malecón.
Eres el aire suave que suspira el aliento del mar,
eres el morro, saludando de lejos,
eres el viejo que baila conmigo el son que me llena,
la ciudad donde perdí mi amor.
Y si tú me esperas te lo juro por dios
volveré a tus brazos...
Eres todo eso y mucho más,
eres mi cariño, mi amor eterno ...
La Habana


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:: Gracias por tu elogio, me sonrojas. Quisiera que los poetas conozcan mi querida isla, y creo eso logré.