Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Amor, si tú supieras...
Déjame que te cuente lo lejos que hoy te siento,
que ya mi firmamento del sol no halló su oriente
pues vaga penitente los cauces del lamento
y en ellos, al momento, naufraga en su corriente.
Y en esas aguas fieras
que ahogan cual serpiente, su fuego vuelve argento
tiznando ceniciento el puntal de mi presente.
Mas sueña ser naciente, tomar de nuevo aliento,
cerrar en pos del viento su círculo candente.
Amor, si tú supieras...
cuan lóbrega y silente la noche que yo enfrento
quedando en triste intento, soñar eternamente
que no es ambivalente la faz del sentimiento,
¡desnudo de sustento si mengua de repente!
Y aún así, de veras,
te juro que no miente la voz que aquí fragmento
poniendo en ti el acento. Y mirándote de frente,
a riesgo que el relente deslíe mi argumento,
confieso que es tormento sentirte amor.... ausente.