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Déjame que te cuente lo lejos que hoy te siento, que ya mi firmamento del sol no halló su oriente pues vaga penitente los cauces del lamento y en ellos, al momento, naufraga en su corriente.
Y en esas aguas fieras
que ahogan cual serpiente, su fuego vuelve argento tiznando ceniciento el puntal de mi presente. Mas sueña ser naciente, tomar de nuevo aliento, cerrar en pos del viento su círculo candente.
Amor, si tú supieras...
cuan lóbrega y silente la noche que yo enfrento quedando en triste intento, soñar eternamente que no es ambivalente la faz del sentimiento, ¡desnudo de sustento si mengua de repente!
Y aún así, de veras,
te juro que no miente la voz que aquí fragmento poniendo en ti el acento. Y mirándote de frente, a riesgo que el relente deslíe mi argumento, confieso que es tormento sentirte amor.... ausente.
Vaya por dios!! Me ausento una temporadita de aqui y que me encuentro? Pues que tus versos Eva poseen mas fuerza q nunca y encima acompañados de ese gran lexico que siempre los acompaña. Mil aplausos, para variar jejeje.
hola
esta es una carta que cualquier enmorado le gustaria recibir
habla de alguien encantada por el amor,como esos bosques encantados
de los cuentos de hadas. felicidades que bello,,,,,
"cada dia me revisto con la
firmeza de tu amor"