César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si les contara
Antes de irme a la calle
a agitar las banderas de mi credo
me urge la vida hablarles
como si les contara.
¡Si yo les contara!
Ayer hablé con ella que es como un cisne blanco
hermosa, majestuosa, transportada, infinita
profunda e insondable guarida de misterios
Si les contara
me mandó una foto
y yo como un muchacho
soldado
en extranjera tierra
nostálgico, escondido de los compañeros
le besé ambos ojos, la besé en el cuello,
la besé en el pecho, le besé la boca,
profané sus labios, le besé el cabello.
Y al hacerlo, pronto
me hallé levitando
libre de ataduras
como un cisne negro.
Y si les contara
¡Ella estuvo celosa!
O al menos dudosa
Y yo le hablaba como un niño balbuceante
a su torrente de lógica enfadada
Yo con lengua trabada
Yo sonrisa divertida de agradecimiento
orgulloso-henchido, como un gallo
eso sí, por dentro.
Si le contara, comadre, compadre
lo bella que es ella
-uno es un humilde hombre-
¿usted me entiende?
con lentes genéticas que buscan el sexo
que buscan caderas, que buscan cinturas
que buscan el rostro, nalgas, piernas, senos
¡Así sea un cisne negro, más que nadie un cisne negro!
Y en ella todo aquello se presume bello ¡bello!
No obstante es su alma
lo que magnetiza
atrapa, mueve, eriza
te saca del piso
y te lo vuelve trizas.
Un alma que nada en las aguas del nocturno pozo
un alma que vela despierta los cirios del ser
un alma que sangra debido a un vivir doloroso
un alma con forma única y distinta de mujer.
Si yo les contara
¡si yo les contara!
Que me exige todo sin pedirme nada
que me ha dado tanto
En fin, antes de echarme a la calle
a enarbolar consignas,
a agitar las banderas de mi credo
a vivir la incertidumbre
en que me encuentro envuelto
quería hablar con ustedes
como si les contara
¡Si yo les contara!
-Y pensar que apenas, de tanto que es ella, les he dicho nada-
Antes de irme a la calle
a agitar las banderas de mi credo
me urge la vida hablarles
como si les contara.
¡Si yo les contara!
Ayer hablé con ella que es como un cisne blanco
hermosa, majestuosa, transportada, infinita
profunda e insondable guarida de misterios
Si les contara
me mandó una foto
y yo como un muchacho
soldado
en extranjera tierra
nostálgico, escondido de los compañeros
le besé ambos ojos, la besé en el cuello,
la besé en el pecho, le besé la boca,
profané sus labios, le besé el cabello.
Y al hacerlo, pronto
me hallé levitando
libre de ataduras
como un cisne negro.
Y si les contara
¡Ella estuvo celosa!
O al menos dudosa
Y yo le hablaba como un niño balbuceante
a su torrente de lógica enfadada
Yo con lengua trabada
Yo sonrisa divertida de agradecimiento
orgulloso-henchido, como un gallo
eso sí, por dentro.
Si le contara, comadre, compadre
lo bella que es ella
-uno es un humilde hombre-
¿usted me entiende?
con lentes genéticas que buscan el sexo
que buscan caderas, que buscan cinturas
que buscan el rostro, nalgas, piernas, senos
¡Así sea un cisne negro, más que nadie un cisne negro!
Y en ella todo aquello se presume bello ¡bello!
No obstante es su alma
lo que magnetiza
atrapa, mueve, eriza
te saca del piso
y te lo vuelve trizas.
Un alma que nada en las aguas del nocturno pozo
un alma que vela despierta los cirios del ser
un alma que sangra debido a un vivir doloroso
un alma con forma única y distinta de mujer.
Si yo les contara
¡si yo les contara!
Que me exige todo sin pedirme nada
que me ha dado tanto
En fin, antes de echarme a la calle
a enarbolar consignas,
a agitar las banderas de mi credo
a vivir la incertidumbre
en que me encuentro envuelto
quería hablar con ustedes
como si les contara
¡Si yo les contara!
-Y pensar que apenas, de tanto que es ella, les he dicho nada-
Febrero con esencia de ella / "Señor" / 2014