Si yo pudiera rehacer tu figura
si yo pudiera corregir los pasos de la conciencia
si yo pudiera adorarte, madre, en el cuenco imposible de una adormidera...
Ya sé de la piedad de los ángeles,
ya sé de los rostros de mármoles rosas,
ya sé de los espejos estallados por la lluvia
No puedo reclamarte de lo eterno
no puedo girar los cielos con mis manos
no puedo saltar ya más alto
Quisiera llevarte en la piel, para hacerte infinitamente próxima
quisiera unirme al único momento en que no estuvimos divididos
quisiera entregarte mi ser en la ignorancia de las preguntas
No podrán estos versos cambiar voluntad alguna
no podrán las almas recuperar los instantes
no podrán las ninfas rehacer las fuentes cristalinas
Si yo pudiera arder en tus anhelos
ya sé lo que dirías
tan sólo me pedirías mi sonrisa
pero yo quiero entregarte junto con ella
mi oración y mi vida.
si yo pudiera corregir los pasos de la conciencia
si yo pudiera adorarte, madre, en el cuenco imposible de una adormidera...
Ya sé de la piedad de los ángeles,
ya sé de los rostros de mármoles rosas,
ya sé de los espejos estallados por la lluvia
No puedo reclamarte de lo eterno
no puedo girar los cielos con mis manos
no puedo saltar ya más alto
Quisiera llevarte en la piel, para hacerte infinitamente próxima
quisiera unirme al único momento en que no estuvimos divididos
quisiera entregarte mi ser en la ignorancia de las preguntas
No podrán estos versos cambiar voluntad alguna
no podrán las almas recuperar los instantes
no podrán las ninfas rehacer las fuentes cristalinas
Si yo pudiera arder en tus anhelos
ya sé lo que dirías
tan sólo me pedirías mi sonrisa
pero yo quiero entregarte junto con ella
mi oración y mi vida.
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