Siempre estaré ahí
Como el sabio silencio que al traba-lenguado ruido sabe oír,
Mientras detiene al descanso, que por el alboroto quiere huir.
Siempre estaré ahí
Como la alegría de las flores que a la vida hacen sonreír,
Y con fresca aroma perfuman las ganas, que olvida el vivir.
Siempre estaré ahí
Como la paciente orilla que incansable contempla el mar,
Y se conforma soñando con el día, que pueda en el navegar.
Siempre estaré ahí
Como la nostálgica lluvia que al rudo invierno hace llorar,
Y con sus lágrimas lo convence, que la debe dejar marchar.
Siempre estaré ahí
Como luz de la aurora que acompaña al tenue amanecer,
Y juntas esperan a la noche, que al ocaso suele volver.
Por ti, Siempre estaré ahí
Como la pasión de la luna y el calor del sol al atardecer,
Como la ternura de los hijos y el amor de una mujer.
Como el sabio silencio que al traba-lenguado ruido sabe oír,
Mientras detiene al descanso, que por el alboroto quiere huir.
Siempre estaré ahí
Como la alegría de las flores que a la vida hacen sonreír,
Y con fresca aroma perfuman las ganas, que olvida el vivir.
Siempre estaré ahí
Como la paciente orilla que incansable contempla el mar,
Y se conforma soñando con el día, que pueda en el navegar.
Siempre estaré ahí
Como la nostálgica lluvia que al rudo invierno hace llorar,
Y con sus lágrimas lo convence, que la debe dejar marchar.
Siempre estaré ahí
Como luz de la aurora que acompaña al tenue amanecer,
Y juntas esperan a la noche, que al ocaso suele volver.
Por ti, Siempre estaré ahí
Como la pasión de la luna y el calor del sol al atardecer,
Como la ternura de los hijos y el amor de una mujer.