Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Quién?... todo comienza con un ¿quién?
y nunca damos respuesta, nos reservamos el derecho,
no hablamos por no herir
y heridos nos quedamos a derecho.
La mejor boca que besé siempre fue la mía,
la única que nunca me mintió, la única que me seguía,
la mejor boca que besé fue mi fantasma,
mi templo sagrado, mi catedral, mi basílica, mi ermita, mi casa.
¿Quién? todo se relaciona con el ¿quién?...
los besos que ultrajamos, las veces que me dejé violar,
las muchas que nos mentimos y las pocas con verdad,
yo que creía conocerte y resultó que ni me conocía yo.
El amor tiene de sagrado lo que tiene Lucifer de fe,
de bendito lo que tiene el mar de dulce,
de verdadero lo que tiene de cierto el viaje a la Luna,
si fue tan cierto.... vamos a volver.
Nos esfumamos de nosotros mismos
sin aguantar respiración, sin sudar bajo la ropa,
nos tuteamos como un acto de egoísmo
y nos besamos por costumbre en la boca.
Resultó que tú tenías otro noble caballero
y yo buscaba otra dama con quien soñar,
ya te dije que el amor tiene de verdadero
lo que tiene de puro el blanco de las que se van a casar.
La mejor boca que besé siempre fue la mía
que siempre me mentía diciendo "tú sí que sabes besar",
a veces el mejor beso te lo dan aquellos labios
a los que besas y nunca vuelves a mirar.
y nunca damos respuesta, nos reservamos el derecho,
no hablamos por no herir
y heridos nos quedamos a derecho.
La mejor boca que besé siempre fue la mía,
la única que nunca me mintió, la única que me seguía,
la mejor boca que besé fue mi fantasma,
mi templo sagrado, mi catedral, mi basílica, mi ermita, mi casa.
¿Quién? todo se relaciona con el ¿quién?...
los besos que ultrajamos, las veces que me dejé violar,
las muchas que nos mentimos y las pocas con verdad,
yo que creía conocerte y resultó que ni me conocía yo.
El amor tiene de sagrado lo que tiene Lucifer de fe,
de bendito lo que tiene el mar de dulce,
de verdadero lo que tiene de cierto el viaje a la Luna,
si fue tan cierto.... vamos a volver.
Nos esfumamos de nosotros mismos
sin aguantar respiración, sin sudar bajo la ropa,
nos tuteamos como un acto de egoísmo
y nos besamos por costumbre en la boca.
Resultó que tú tenías otro noble caballero
y yo buscaba otra dama con quien soñar,
ya te dije que el amor tiene de verdadero
lo que tiene de puro el blanco de las que se van a casar.
La mejor boca que besé siempre fue la mía
que siempre me mentía diciendo "tú sí que sabes besar",
a veces el mejor beso te lo dan aquellos labios
a los que besas y nunca vuelves a mirar.