wilson yupanqui
Poeta asiduo al portal
Tú eres hermosa, tú eres bella
como Lirio de los valles de mi tierra,
fruto dulce eres a mi boca, y tu aroma
como a Geranios recién cortado.
A tus pies el invierno jamás a tocado
brisas de primavera juegan en tu pelo,
paloma silvestre que habitas las praderas
vuela en mi alma y alégrate en mi cielo.
Ven a mi muchacha despreocupada
que la lluvia se fue y a nuestro encuentro
el tiempo del amor a llegado,
para arrullarnos en un nido improvisado.
Come del fruto de mis manos
canta con el aliento de mis labios,
que se escuche tu canto en países lejanos;
porque dulce es tu voz y tu aspecto es de doncella,
reclina tu cabecita sobre mi pecho de manera
que te duermas tiernamente entre mis brazos,
como en un lecho de flores y de estrellas.
Enférmate de amor para curarte de a besos,
atráeme, juntos por siempre los dos andaremos
que sean nuestros pasos como perfume derramado,
y mas tarde aún, cuando la vejez nos haya alcanzado
recordaremos entonces, mas del amor, que de los años.
como Lirio de los valles de mi tierra,
fruto dulce eres a mi boca, y tu aroma
como a Geranios recién cortado.
A tus pies el invierno jamás a tocado
brisas de primavera juegan en tu pelo,
paloma silvestre que habitas las praderas
vuela en mi alma y alégrate en mi cielo.
Ven a mi muchacha despreocupada
que la lluvia se fue y a nuestro encuentro
el tiempo del amor a llegado,
para arrullarnos en un nido improvisado.
Come del fruto de mis manos
canta con el aliento de mis labios,
que se escuche tu canto en países lejanos;
porque dulce es tu voz y tu aspecto es de doncella,
reclina tu cabecita sobre mi pecho de manera
que te duermas tiernamente entre mis brazos,
como en un lecho de flores y de estrellas.
Enférmate de amor para curarte de a besos,
atráeme, juntos por siempre los dos andaremos
que sean nuestros pasos como perfume derramado,
y mas tarde aún, cuando la vejez nos haya alcanzado
recordaremos entonces, mas del amor, que de los años.
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