Siempre niño

Paco Valiente

Poeta que no puede vivir sin el portal
Encerrado en mi sombrero sin alas
transcurren mis días como esponjas,
la música de mis juguetes infantiles
resucita cada noche en mi almohada,
indios en patinete, caballitos voladores,
rascacielos de medio metro, lunas con gafas,
barquitos sobre la arena, pistolas de agua…
quedaron anclados en mi niñez ¿perdida?
y sin embargo ahora todavía se me asoman,
es un poco triste ser un niño por dentro
y un cincuentón con barba por fuera,
para mantener el tipo hay que producir
para el día de mañana, o sea, para nada.
 
Encerrado en mi sombrero sin alas
transcurren mis días como esponjas,
la música de mis juguetes infantiles
resucita cada noche en mi almohada,
indios en patinete, caballitos voladores,
rascacielos de medio metro, lunas con gafas,
barquitos sobre la arena, pistolas de agua…
quedaron anclados en mi niñez ¿perdida?
y sin embargo ahora todavía se me asoman,
es un poco triste ser un niño por dentro
y un cincuentón con barba por fuera,
para mantener el tipo hay que producir
para el día de mañana, o sea, para nada.
siempre he creído que no somos lo suficientes maduros, a veces somos ingenuos y en ocasiones débiles, creo que no terminamos de crecer cuando nuestro corazón es muy frágil, saludos
 
Encerrado en mi sombrero sin alas
transcurren mis días como esponjas,
la música de mis juguetes infantiles
resucita cada noche en mi almohada,
indios en patinete, caballitos voladores,
rascacielos de medio metro, lunas con gafas,
barquitos sobre la arena, pistolas de agua…
quedaron anclados en mi niñez ¿perdida?
y sin embargo ahora todavía se me asoman,
es un poco triste ser un niño por dentro
y un cincuentón con barba por fuera,
para mantener el tipo hay que producir
para el día de mañana, o sea, para nada.

Yo siempre he sido muy inmadura, la gente madura, como que no me ha dado mucha esperanza, jugar pues no, cantar a viva voz en el metro, bailar en el super, lanzar lapices al techo en la oficina, saludos
 
Última edición:
Encerrado en mi sombrero sin alas
transcurren mis días como esponjas,
la música de mis juguetes infantiles
resucita cada noche en mi almohada,
indios en patinete, caballitos voladores,
rascacielos de medio metro, lunas con gafas,
barquitos sobre la arena, pistolas de agua…
quedaron anclados en mi niñez ¿perdida?
y sin embargo ahora todavía se me asoman,
es un poco triste ser un niño por dentro
y un cincuentón con barba por fuera,
para mantener el tipo hay que producir
para el día de mañana, o sea, para nada.

Siempre he dicho que el niño que llevamos dentro jamás se pierde, lo único que entre vestidura de madurez lo dejamos un tanto olvidado, o peor aún encerrado muy adentro de nosotros. Deberíamos ser más como niños. Me ha encantado tu poema. Saludos.
 
Siempre he dicho que el niño que llevamos dentro jamás se pierde, lo único que entre vestidura de madurez lo dejamos un tanto olvidado, o peor aún encerrado muy adentro de nosotros. Deberíamos ser más como niños. Me ha encantado tu poema. Saludos.
Gracias compañera poeta PatrizziaMoraty por visitar mis letras y por tu amable comentario. Un abrazo. Paco.
 
Hermoso Paco, me pasa lo mismo pero conservo muchos juguetes y no me tomo nada en serio. Soy una niña disfrazada de obrera. Un afectuoso saludo.
 
Última edición:
Hermoso Paco, me pasa lo mismo pero conservo muchos juguetes y no me tomo nada en serio. Soy una niña disfrazada de obrera. Un afectuoso saludo.
Querida Alatiel, entre responsabilidades, tener que producir para alimentar el sistema, y todas la reglas, leyes, y codigos que tenemos que cumplir cuando nos hacemos mayores nos quieren matar nuestra esencia de niños, pero nunca lo consiguen del todo. Gracias por tu atinado comentario y por tu visita. Un abrazo. Paco.
 
Encerrado en mi sombrero sin alas
transcurren mis días como esponjas,
la música de mis juguetes infantiles
resucita cada noche en mi almohada,
indios en patinete, caballitos voladores,
rascacielos de medio metro, lunas con gafas,
barquitos sobre la arena, pistolas de agua…
quedaron anclados en mi niñez ¿perdida?
y sin embargo ahora todavía se me asoman,
es un poco triste ser un niño por dentro
y un cincuentón con barba por fuera,
para mantener el tipo hay que producir
para el día de mañana, o sea, para nada.
Lindo poema amigo sobre tus recuerdos infantiles , sigue siendo niño por dentro a pesar de tu edad, que la inocencia infantil inunda tu alma de bondad. Me ha encantado leerte. Un abrazo amigo.
 
Encerrado en mi sombrero sin alas
transcurren mis días como esponjas,
la música de mis juguetes infantiles
resucita cada noche en mi almohada,
indios en patinete, caballitos voladores,
rascacielos de medio metro, lunas con gafas,
barquitos sobre la arena, pistolas de agua…
quedaron anclados en mi niñez ¿perdida?
y sin embargo ahora todavía se me asoman,
es un poco triste ser un niño por dentro
y un cincuentón con barba por fuera,
para mantener el tipo hay que producir
para el día de mañana, o sea, para nada.
Buen poema que es una realidad.
La vida es un discurrir entre juegos y realidades.
Un abrazo Paco
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba