jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
el médico le dijo que le quedaban 3 meses
no había nada que hacer
ningún tratamiento, ninguna medicina
sólo esperar el término del plazo
no sentiría demasiadas molestias
-de vez en cuando cierta somnolencia-
lo mejor era tomárselo con calma
quizás rentar un cuarto en la playa
pasear por la orilla del mar al atardecer
cosas por el estilo, ya sabe
ni siquiera tenía que volver a consulta
no tenía más que dejar correr los 3 meses
sin ansiedad, sin estar sobre ascuas
que corrieran los 3 putos meses
que se fueran yendo y se acabaran y morirse
¿tenía mujer?, no
¿tenía cuentas pendientes con alguien?, tampoco
bueno, entonces a morirse tranquilamente
cuando se sintiera cansado, recostarse
cuando le diera sueño, dormirse
si se le antojaba un trago, tomarse un trago
¿se veía de vez en cuando con alguna amiguita?
no, él era un tipo serio
pues más le valía aprovechar estos 3 meses
y comerse un par de roscas antes de que fuese muy tarde
¿quería que le recomendara un lugar?
no, gracias, mejor se iba yendo
como quiera, pero recuerde: 3 meses y adiós
salió de la consulta, llovía, abrió el paraguas
¿qué haces cuando te quedan 3 meses de vida?
de vuelta en casa se tiró en el sillón de la sala
prendió la tele, había un puto programa de concursos
llamabas por teléfono y te hacían una pregunta
si acertabas la respuesta ganabas un millón
agarró el celular y marcó el número de la tele
nunca antes le habían cogido una llamada
pero esta vez le respondieron al primer tono
¿nombre?, jose villa
¿profesión?, habitante del submundo
díganos, jose villa, por un millón de pesos
¿cuál es la capital de parís?
francia, contestó
¡correcto, ha ganado usted el millón, no cuelgue
ahora mismo le tomamos sus datos!
tres días más tarde tuvieron que tumbar
la puerta de la calle para entrar en la casa
el médico dijo que había sido infarto
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