Francisco Borgoñoz Martinez
Poeta fiel al portal
Amarantina ciencia, tu saliva adamantina.
Destilada absenta, de incolora pasión acantilada,
a la ensimismante sensación controvertida de tu gloria,
donde convergen todo un mundo de influencias invisibles...
El ruego de mi voz es recursivo
a tus caricias mentoladas,
que indescriptibles, esbozan mi cuerpo
con exuberantes amaneceres subversivos,
exfoliativos de vivencias rutinarias.
Por eso yo, quiero decirte hoy:
Que mi idea, siempre será ser Cíclope de esperanza
y guiarte, a través del alma de tus dudas.
Contornearé mis labios por cientos de luciérnagas,
e hipnotizaré tu ojos, atrayendo tu boca, al cepo de mi boca.
Y abstraeré tus sensaciones, entre mis maneras locas,
siempre que la luz se halle sumergida...