Ton Rodriguez
Poeta asiduo al portal
Un hilo de baba cae
de tus labios por tu barba
hacia tu pecho,
como el río se desliza
entre oscuras arboledas
por su lecho.
Paseas por la ciudad
tu figura retorcida
y desgarbada,
como los árboles viejos
que se doblan por el peso
de sus ramas.
Hablando con las paredes
a tu sombra compañera,
siempre solo,
igual que el viento que lleva
a la luna los aullidos
de los lobos.
Tus ojos no tienen brillo,
son dos luciérnagas muertas,
apagadas,
el brillo de las estrellas,
se apaga y se desvanece
con el alba.
Ton Rodríguez
de tus labios por tu barba
hacia tu pecho,
como el río se desliza
entre oscuras arboledas
por su lecho.
Paseas por la ciudad
tu figura retorcida
y desgarbada,
como los árboles viejos
que se doblan por el peso
de sus ramas.
Hablando con las paredes
a tu sombra compañera,
siempre solo,
igual que el viento que lleva
a la luna los aullidos
de los lobos.
Tus ojos no tienen brillo,
son dos luciérnagas muertas,
apagadas,
el brillo de las estrellas,
se apaga y se desvanece
con el alba.
Ton Rodríguez