sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Siempre te querré
niña de los pétalos del querer.
Ahora que tus ojos son como una luz,
déjame besarte con mi corazón,
ahora que eres mi ilusión,
que los pájaros cantan para los dos,
ahora dime si el beso que te doy es algo
que no se puede explicar,
ahora dime tú si tus labios son los socorristas
ante el peligro enemigo,
dime niña que el ángel de piedra no se rompe,
es hora de besarnos con todo,
es lo que se llama cielo borracho,
es lo que se dice en el amor de un regalo,
que pronto hará de su ciclo un salto a tu lado,
amada niña que no quiero perder,
tu voz es un regalo,
tus ojos son las vistas que me ayudaron,
para ser algo más que amigos,
es lo que dice el tiempo,
que con dos besos se abren nuestros caminos,
más tarde serán gloria,
te quiero amor,
mírame el corazón
como surgen los besos
como se van entonando con el color del tiempo,
mírame otra vez y nunca perderás el agradable sabor,
porque siempre te ayudare,
a mis besos dirás amigos de tu creación,
tú me dijiste que los tiempos son como templos,
que al chocar entre sí
seremos lo que nos llevé a no olvidarnos,
así es como te dije te quiero,
cuanto más profundo
mejor me siento
siempre a tu lado.