Aisha Baranowska
Poeta que considera el portal su segunda casa
y otra vez me castigas
con tu profundo silencio -
sabiendo que muero de amor...
pero te agradezco, amado señor
de tu querer la mano protectora
de mis sueños siempre ardientes...
y todas las noches y mañanas silentes
estoy contigo desde lejos -
y mirando en los espejos
tu rostro veo por todas partes...
y me quedo sin respirar y de rodillas
murmullo: ¡señor hermoso, cuánto te quiero...!
mi lindo Arkhazul -
y sólo hay un Arkhazul en el mundo entero...
el amo de luna, amigo de estrellas -
de mi vida eres dueño
tan azul que te necesito
y nada más que no sea
tu voluntad me detiene...
pero si en cinco meses yo no venga -
será porque esté muerta...
si me das permiso
seré tu esclava, en la devoción eterna...
en tu tierra tan distante
sobre tus raíces
creceré, como hierba
tan verde, como azul -
y nunca dejaré de amarte...
[23/06/2014]