BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Siendo alimaña,
empalizadas de rigor,
sucintos medicamentos,
cubriendo todo tu esplendor;
siendo olfateado
por médicos, enfermeros, galenos,
estúpidos mete agujas,
tu propia vitola habituada.
Siendo capitaneado por eléctricos
impulsos, tu morada amarilla,
llena de rigurosos sacerdotes
de la ciencia.
La marquesina arrolladora
blasfema contra pieles moribundas,
yo ruego tu presencia en mis humildes
aguijones característicos.
©
empalizadas de rigor,
sucintos medicamentos,
cubriendo todo tu esplendor;
siendo olfateado
por médicos, enfermeros, galenos,
estúpidos mete agujas,
tu propia vitola habituada.
Siendo capitaneado por eléctricos
impulsos, tu morada amarilla,
llena de rigurosos sacerdotes
de la ciencia.
La marquesina arrolladora
blasfema contra pieles moribundas,
yo ruego tu presencia en mis humildes
aguijones característicos.
©