Siente la luna

Raiden

Poeta recién llegado

Allí, donde la noche hechiza con sus miedos,

donde el sueño musita a mis poemas de lamento
ahí, habita el sentir, mi alma de peregrino
donde rendido muero en aciago tormento
al titilar la luna con tu mirar divino
sepultando existir, mancillando mis credos.

La noche me seduce, embriaga al desconsuelo
el aire roza labios quemándome en su sal,
la bebo tan recóndito que robó su inocencia
su eternidad, su mito, lo dulce de su umbral,
tan íntimo la beso que invado su presencia.
Acá, mis letanías te imploran sin recelo.

La brizna de ternura mitiga mi dolor
al pronunciar su nombre que signa mis umbrales
su piel su boca tibia sus labios su gemido.
¿Es sueño? ¡Sí! Mi sueño de historias inmortales.
¿La quiero? ¡Si! La quiero, duele haberla perdido.

Se ahogan mis sentidos, el mundo es un horror.

Te deseo al infinito amarte es mi castigo

te quiero de mis brazos, negándome perderte,

recuerdo tus recuerdos, mis noches de quimeras
donde utopías mías querían detenerte.
Pensar que no te tengo, deseando que volvieras.
¡Escúchame en la brisa, la noche es mi testigo!
 
Última edición:
Eso tiene la noche mi querido poeta, tiende a seducirnos y a inspirarnos,
y la luna, ¡ay la luna!, es la musa que siempre quiero tener en mis letras.
Tu hiciste una hermosa y dulce combinación de ambas, para hacer tu
llamado. Gracias por esta hermosa entrega. Besitos cariñosos apretados
en tus mejillas.
 
Allí, donde la noche hechiza con sus miedos,
donde el sueño musita a mis poemas de lamento
ahí, habita el sentir, mi alma de peregrino
donde rendido muero en aciago tormento
al titilar la luna con tu mirar divino
sepultando existir, mancillando mis credos.

La noche me seduce, embriaga al desconsuelo
el aire roza labios quemándome en su sal,
la bebo tan recóndito que robó su inocencia
su eternidad, su mito, lo dulce de su umbral,
tan íntimo la beso que invado su presencia.
Acá, mis letanías te imploran sin recelo.

La brizna de ternura mitiga mi dolor
al pronunciar su nombre que signa mis umbrales
su piel su boca tibia sus labios su gemido.
¿Es sueño? ¡Sí! Mi sueño de historias inmortales.
¿La quiero? ¡Si! La quiero, duele haberla perdido.

Se ahogan mis sentidos, el mundo es un horror.

Te deseo al infinito amarte es mi castigo

te quiero de mis brazos, negándome perderte,

recuerdo tus recuerdos, mis noches de quimeras
donde utopías mías querían detenerte.
Pensar que no te tengo, deseando que volvieras.
¡Escúchame en la brisa, la noche es mi testigo!


La noche siempre será testigo de akgún bonito amor.

Gracias por compartir.

Saludos desde mi mar compañero.

Feliz tarde!!
 
Eso tiene la noche mi querido poeta, tiende a seducirnos y a inspirarnos,
y la luna, ¡ay la luna!, es la musa que siempre quiero tener en mis letras.
Tu hiciste una hermosa y dulce combinación de ambas, para hacer tu
llamado. Gracias por esta hermosa entrega. Besitos cariñosos apretados
en tus mejillas.
Mi bella dama, si tú encontraste en mis versos poesía, eso me basta.
Besos grandototes muchachita linda.

Raiden
 
La noche siempre será testigo de akgún bonito amor.

Gracias por compartir.

Saludos desde mi mar compañero.

Feliz tarde!!
Así es amiga Pincoya, la noche empapada con la luna,
nuestras cómplices infinitas.

Un fuerte abrazo.
Raiden
 
Está Luna sintió muy bonito tu poema ...ojalá tu musa también lo sienta
un placer leerte aunque no siempre te comente
Saludos
Infinitas gracias por tu lectura y lindo comentario amiga Luna Roja,
me satisface que estas letras sean de tu agrado.

Un fuerte abrazo
Raiden
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba