Elik0575
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sientes que te faltan fuerzas,
que la alegría se te va.
Sientes que la nada te interesa
y te deprimes más y más.
Sientes que te rodean pensamientos todos
y sabes que solo hay libertad
incluso miedo de dar el gran salto.
Salto a una gran verdad.
Sientes que a cada instante
el aire que respiras se va
y luchas por tenerlo dentro de los pulmones.
Pero es difícil.
Pronto dejas de respirar.
Tratas de mantenerte con energía.
Pero el sueño eterno viene ya.
Sientes como todo se aquieta
y un silencio enorme a los oídos ensordecerá.
Tienes miedo que nunca alcances a decir las últimas palabras,
o de cumplir la última voluntad.
Sientes como las luces se apagan
y las pupilas se llegan a dilatar
todo se vuelve oscuro a tu cuerpo
y una luz se enciende en tu mente
para anunciar el final.
La mente empieza a agotarse
y todos los recuerdos que el último suspiro de oxigeno logra,
sigue moviendo la grabación de único visaje
antes de la infinidad.
Sientes como ya no sientes
y el querido toque de las manos de los tuyos
vuelan calientes
a la manos heladas
que caen
para siempre jamás.
que la alegría se te va.
Sientes que la nada te interesa
y te deprimes más y más.
Sientes que te rodean pensamientos todos
y sabes que solo hay libertad
incluso miedo de dar el gran salto.
Salto a una gran verdad.
Sientes que a cada instante
el aire que respiras se va
y luchas por tenerlo dentro de los pulmones.
Pero es difícil.
Pronto dejas de respirar.
Tratas de mantenerte con energía.
Pero el sueño eterno viene ya.
Sientes como todo se aquieta
y un silencio enorme a los oídos ensordecerá.
Tienes miedo que nunca alcances a decir las últimas palabras,
o de cumplir la última voluntad.
Sientes como las luces se apagan
y las pupilas se llegan a dilatar
todo se vuelve oscuro a tu cuerpo
y una luz se enciende en tu mente
para anunciar el final.
La mente empieza a agotarse
y todos los recuerdos que el último suspiro de oxigeno logra,
sigue moviendo la grabación de único visaje
antes de la infinidad.
Sientes como ya no sientes
y el querido toque de las manos de los tuyos
vuelan calientes
a la manos heladas
que caen
para siempre jamás.