Maldonado
Poeta veterano en el Portal
El mar es enorme y quieto, sereno,
las gaviotas alas rotas se mantienen con dolor en vuelo
en la arena dejarían de ser gaviotas
y con llanto besan el aire pero ya no buscan el pez.
El disco enorme del sol se mete y nadie lo ve
por más que hermosea de rojizo los algodones
y con íntimo gemido abandona lo que antes llenó de luz
Ya no te quiero...
lisas las sábanas de nuestra cama sin una arruga,
los corredores de la cocina a la mesa
del baño al guardarropa todo, ampliamente limpio sin una huella,
se acabaron las comidas de fiesta y las burbujas de las bebidas,
el rey de este lugar es el techo que llueve silencio
y los fantasmas de besos, ya no te espero y odio que parezca que lloro.
Siento que muero.
Ramón Maldonado V.
18/03/11
las gaviotas alas rotas se mantienen con dolor en vuelo
en la arena dejarían de ser gaviotas
y con llanto besan el aire pero ya no buscan el pez.
El disco enorme del sol se mete y nadie lo ve
por más que hermosea de rojizo los algodones
y con íntimo gemido abandona lo que antes llenó de luz
Ya no te quiero...
lisas las sábanas de nuestra cama sin una arruga,
los corredores de la cocina a la mesa
del baño al guardarropa todo, ampliamente limpio sin una huella,
se acabaron las comidas de fiesta y las burbujas de las bebidas,
el rey de este lugar es el techo que llueve silencio
y los fantasmas de besos, ya no te espero y odio que parezca que lloro.
Siento que muero.
Ramón Maldonado V.
18/03/11