José Lucena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Con los ojos hervidos
expuestos al sol
siento que te amo sin reloj.
Siento el ardor de los siglos
pasar por mis labios.
Oh libélulas de las noches,
oh Diosa, oh Grecia, oh Roma,
oh civilizaciones que se hallan en tus ojos
mirando y reclamando el por qué
no hemos amado entre las pausas
de las guerras.
Fraccionan mi cuerpo
y guillotinan mis ecos
soy llevado hasta la plaza del olvido
para ser condenado a no pronunciarte
en cada quejido.